lunes, 21 de marzo de 2011

RAUL CASTRO REDUCE MATRICULA EN LAS UNIVERSIDADES


Cuba quiere revolucionar su sistema educativo
Fernando Ravsberg

La Habana

Se multiplican los politécnicos con el fin de formar a más técnicos y obreros. Fotos: Raquel Pérez
El gobierno del presidente Raúl Castro pone en práctica una transformación total del sistema de educación nacional en Cuba. El elemento clave del cambio radica en ligar la formación de los jóvenes cubanos a las necesidades de la economía y de la sociedad.

En el terreno práctico, esto implica una reducción del número de plazas en las universidades, priorizando aquellas carreras que demandan las empresas, aumenta la formación de técnicos medios y crea escuelas para calificar obreros.

Hasta hace unos años, el criterio que prevalecía en Cuba era formar a la mayor cantidad de universitarios, política que -según los críticos- deformó la economía al provocar la pérdida de gran parte de la mano de obra calificada.

Además, los observadores afirman que dar trabajo a esa enorme masa de profesionales implicó inflar las plantillas de todas las empresas, invertir la pirámide laboral con un crecimiento desproporcionado del personal administrativo y reducir la productividad nacional.

Menos plazas universitarias
Para dirigir la reforma fue nombrado ministro de Educación Superior Miguel Díaz Canel. Se trata de un miembro de cuadro joven del Partido Comunista con un buen historial, labrado mientras estuvo al frente de las provincias de Villa Clara y Holguín.


Todos los estudiantes del politécnico producen los alimentos que consumen para ahorrar costos.
Su visión de la reforma se sintetiza en que la universidad debe demostrar "que el esfuerzo que se hace en la formación de profesionales, se reporta después en beneficio de las comunidades, en función de la solución de sus problemas".

Según Díaz Canel, Cuba vive la paradoja de haber graduado más de un millón de universitarios y tener un déficit de 111.000 profesionales de disciplinas tecnológicas y ciencias básicas. Por lo que recalcó que, en el futuro, la matrícula irá en correspondencia con las demandas de la economía.

Por lo pronto, el número de plazas en la universidad se redujo en un 40% y las carreras de humanidades son las más afectadas. En su lugar se amplían las posibilidades de formarse como técnico medio y se abren cursos para calificar a obreros.

Formando obreros
Alexander Masoya, director nacional de la formación técnico-profesional del Ministerio de Educación, le dijo a BBC Mundo que han cambiado los programas de estudio para agilizar la formación de técnicos medios y obreros.


Muchos de los alumnos quieren seguir sus estudios en la universidad.
Antes "graduábamos a los estudiantes de 'bachiller técnico', pero para eso había que darles un número de horas de asignaturas de formación general y eso iba en detrimento del número de horas específicas de su especialidad", explicó.

Otro elemento clave es la formación de obreros calificados, abandonada durante décadas. "El objetivo es invertir la pirámide y, desde que empezamos la matricula, no paró de crecer: 7.000 alumnos el pasado año y se duplicó en 2011", afirmó Masoya.

Añadió que aún enfrentan problemas. "Esta educación es la más cara de todas porque se enseña haciendo. Por esa razón, vinculamos a los estudiantes con la producción en unas 3.000 'aulas anexas' dentro de las empresas".

De todas formas, la pirámide sigue invertida, aún existe una matrícula 15 veces mayor de técnicos medios que de obreros. Masoya nos explica que tiene que ver con el ideario social y asegura que "será un proceso de varios años".

Educación y frustración
Emilio Hernández es subdirector del Instituto Politécnico "Villena Revolución", donde también hay un 80% de los alumnos que estudian para ser técnicos medios contra menos de un 20% que se convertirán en obreros agropecuarios.


Entre las cosas que se enseñan a los obreros agrícolas están el cuidado y la atención de los animales.
La formación de "los obreros calificados está vinculada a un área practica del trabajo, la base del conocimiento es el saber hacer", le explicó a BBC Mundo, y detalló que se les enseña a "criar animales, sembrar, cosechar, producir materia orgánica, el riego y demás servicios técnicos".

El proceso será largo. En el politécnico conversamos con Carlos Morelos, quien nos dijo que es uno de los tantos alumnos que sueña con terminar el técnico medio para entrar a la universidad, una meta que la sociedad metió muy dentro de la cabeza de los cubanos.

Durante décadas ésa fue la Meca hacia la que se dirigían. El gobierno creyó que los ciudadanos agradecerían el acceso masivo, incluso si después no podían ejercer su profesión.

Sin embargo, no pocos terminaron sintiéndose más frustrados que agradecidos.

No hay comentarios: