martes, 17 de abril de 2012

POR UNA NUEVA CONCEPCION DE LA SOCIEDAD, EL ESTADO Y EL DERECHO CUBANOS

Por Faisel Iglesias
"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla de pensamiento.” José Martí



El 26 de Julio de 2007, General Raúl Castro, hablo de la necesidad de “cambios estructurales y de conceptos.” Atendiendo a su llamado, el Monseñor Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, descendiente del Padre de la Patria y representante de la Iglesias Católica, la institución mas vieja de la humanidad, en un artículo titulado: “Cuba Hoy: Compatibilidad entre cambios reales y panorama constitucional”, publicado en Espacio Laical Digital, contribuye a la profundidad del debate con un análisis históricos … “desde que los cubanos ilustrados comenzaron a pensar en Cuba como una realidad política distinta de España”…hasta nuestros días.

Creo que el fenómeno es más complejo y tienes raíces más profundas, que Cuba, más que el resultado de accidentes políticos, es la consecuencia de encontradas concepciones de la sociedad, el estado y el derecho. Por un lado, la concepción oriental, que ha seguido un desarrollo colectivo, colectivizante, de hombres que de servidores de la sociedad han devenido en servidos por los pueblos, cuyos más claros ejemplos lo han sido, a través de la historia, los regímenes despóticos de Egipto, Mesopotamia, la India y La China, en la antigüedad, y en la era moderna los gobiernos totalitarios de Europa del Este; y la concepción occidental, que ya en la antigüedad había disfrutado de una unidad estructural; la que le ofreció el imperio romano - el derecho romano !- y que llegó a tener por más de mil años la esencia de toda una cultura en un idioma común; el latín y una espiritualidad en la cristiandad, capaz de fundamentar la revolución mas trascedente que haya conocido la humanidad en el valor mas ennoblecedor; el amor.

Cuba, como toda las Américas, es parte del mundo occidental.


Por accidente de la historia el camino institucional de occidente se bifurco: por un lado, lo que conocemos como el Derecho Común - con su tradición de respeto a los derechos individuales, de frenos a los poderes del estado y la independencia de la judicatura, que se entendió a las Trece Colonias de América del Norte, las que, como resultado de su Independencia, promulgaron la única constitución en el mundo que erige al ciudadano en soberano - en definitiva Dios nos hizo a su imagen y semejanza-; y por otro, la concepción Latinas, que nos llego con España, y que a pesar de la Carta de Las Cortes de León de 1188, que para muchos estudiosos significa el primer antecedente de lo que conocemos como constitución - consagraba también derechos individuales y limitaba las facultades del Monarca - que en definitiva resultó letra muerta, dada las necesarias concentraciones de poder en el proceso de reconquista y a la misma naturaleza de la concepción autocrática que la invasión mora había impregnado en la sociedad de “Las España”.

La implantación del Estado y el Derecho en Cuba


El desarrollo científico del siglo XV, le permitió al Viejo Continente, "buscar nuevas rutas para el comercio" por lo que en 1492, el más iluminado de los almirantes, con la ignorancia de creer que Cuba era Cipango y Haití era la China, y que los habitantes de Cuba y Haití eran los habitantes del país de las “vacas sagradas”, proclamo haber descubierto la tierra más fermosa que ojos humanos han visto.
Colón, el precursor de la cristianización de América - a costa del sacrificio de los nativos y sus valores - había expresado su intención de coronarse virrey de las nuevas tierras. Y, en su diario escribió la palabra oro 139 veces y la palabra Dios o la frase Nuestro Señor sólo 51, y el 27 de noviembre de 1492 consignaba: "tendrá la cristiandad negocio en ella".
Abierto el camino por Cristóbal Colón, se apareció, tras su ruta, en 1512, por el oriente del largo lagarto verde, Diego Velázquez, capitaneando a trescientos hombres, los que, por sus procederes, santos y señas más bien reflejaban venir de las entrañas dantescas de las cárceles de la época (sin menospreciar a algunas de las de nuestro tiempo) que de un puerto de la Española - nombre que le daban entonces los conquistadores a la original Quisqueya, hoy la hermana República Dominicana-.


A fuerza de fuego, espada, enfermedades y muerte implantaron -diz que en el nombre de Dios-, una sociedad, estado y un derecho extraños, culminantes de una realidad foránea especialísima, que la -¡siempre!- isla de Cuba no vivía. Fue una sociedad apenas sin elementos, un estado y un derecho precarios, donde se confundían las potestades políticas, militares y en algunos casos las judiciales, en los mismos funcionarios y que, trescientos años después, en los albores del siglo XIX, se mantenía con insignificantes variaciones. No fue hasta el año 1812, en que al darle las Cortes de Cádiz una constitución a la península que se extendió a la isla, Cuba no contó con una carta magna, en el sentido moderno de la palabra, creadora de supremas instituciones.

Guáimaro: dos concepciones del Estado y el Derecho


Carlos Manuel de Céspedes, cuando la realidad era insoportable y la dignidad humana y nacional eran pisadas por el arcaico, explotador y cruel sistema colonial, mientras muchos vacilaban, como con fuerzas tremendas, venidas de las entrañas imperfectas de la tierra, se lanzó a todo galope a conquistar la independencia a filo de machete, convencido de que con sólo 12 hombres bastan para lograr la libertad de Cuba, proclamándose Capitán General del Ejército Libertador de Cuba, mando centralizado, para asegurar el triunfo de la revolución independentista, como paso previo a la república democrática.
Ignacio Agramonte, meses después, en el potrero de Guáimaro, en la Constituyente de la primera República en Armas - ¡el Belén institucional de la Nación Cubana! -, liderando a un grupo de intelectuales liberales, se opone resueltamente a Céspedes, pretendiendo una organización institucional que garantizara no sólo la independencia de Cuba, sino la liberación de los cubanos, el sometimiento del mando militar al poder civil -¡aún en plena guerra!- y proclama el imperio de la ley, y que el soberano fuese el ciudadano.

"No se funda, General, un pueblo como se manda un campamento." (José Martí)


Triunfó Agramonte, pero se perdió la guerra. Desde entonces la nación cubana, se pregunta: ¿Céspedes o Agramonte? Tanto una táctica como la otra es eficaz; todo depende de las circunstancias: Céspedes para la guerra, para la paz, Agramonte. Sin embargo los cubanos siempre hemos sufrido el desatino. En la Guerra Grande sometimos el mando de las batallas a las lentas resoluciones del parlamento de manigua y en los tiempos de paz, a que nos gobierne la manus military, una…” concepción acerca del Estado, más o menos “fuerte”, como lo significa el Monseñor.
José Martí, futuro líder de la independencia y de la espiritualidad de la nación, que en tiempos de la Guerra Grande, apenas un niño, había ido a la cárcel y escrito allí bellos versos y estremecedores relatos, andaba por el mundo cargado de nostalgia, soñando la patria - "Vivir por Cuba en cuerpo y alma no es lo mismo que sobrevivir en Cuba en carne viva." - con la fuerza de un creador divino, se lanzó, cargado de ideales a entrelazar las ramas de los pinos nuevos con los viejos robles a fin de hacer la que él mismo llamara la guerra necesaria.


[...] O la república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como de honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás; la pasión, en fin, por el decoro del hombre, - o la república no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos. Para verdades trabajamos, y no para sueños."


Tal concepción de Martí, coincidente con la de Agramonte, abogando por la soberanía del hombre –“Patria es humanidad”, decía – encuentra su consagración juridicial en la Constitución Norteamericana, perdurable documento jurídico, alabada por los fundadores de nuestra patria y negada en los últimos tiempos quizás, por la connotación de imperio injerencista que adquirió Estados unidos desde finales del siglo XIX. El hombre consciente de la necesidad de gobernar al país conforme al conocimiento, para liberarlo de tiranías y que soñó fundar "en el ejercicio franco y cordial de las capacidades legítimas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina", el primer día de combate, convencido de que todo el que da luz se queda sólo - "puedo morir mañana", escribió en la página anterior a Dos Ríos -, cayó de su caballo mortalmente herido para levantarse un mito, hasta hoy inalcanzable para los cubanos.

La Revolución Cubana ante un mundo bipolar


El triunfo de la revolución de 1959, en medio de la Tercera Guerra Mundial, conocida como la Guerra Fría - época en que la humanidad vivía en la asfixiante atmósfera de la paz del miedo nuclear -, el sentimiento antiimperialista de un sector importante de la sociedad, dada la existencia de un capitalismo despiadado, sin plena conciencia social, que ignoraba e impedía la vigencia de la Constitución del 40, legítimo fruto de la voluntad popular, entre otras cosas, condicionaron el alineamiento de Cuba al Campo Socialista, el cual tenía una concepción monista del estado y consideraba al derecho un instrumento - y por tanto sin valores propios - del poder político.
Cuba salía así de su hábitat natural, su espacio histórico-cultural, el hemisferio occidental y asimilaba una concepción de la sociedad, el estado y el derecho orientalista, cometiendo el error histórico, del que nos había advertido José Martí hace más de cien años, de copiar doctrinas y formas foráneas de gobierno.

La concepción arcaica del Estado y del Derecho socialista


El Campo Socialista fundado y liderado por la entonces Unión Soviética, tenía su base en la Rusia de la Revolución de Octubre. La Rusia feudal en pleno siglo XX, que comenzaba a abrirse al modernismo cuando ya occidente se estaba despidiendo de él. La Rusia que no había recibido aún, de manera eficaz, las influencias del derecho romano, del renacimiento, del iluminismo, del movimiento enciclopédico, de la revolución industrial inglesa, y mucho menos de la revolución francesa y de la concepción tripartita de los poderes del estado, que ésta le legó al mundo en las ideas de Montesquiu. Rusia sólo había conocido la Duma, especie de parlamento sometido, legalizador por unanimidad viciada de las muchas veces ilegítima voluntad del Zar, antecedente histórico de las mal llamadas asambleas populares de los países socialistas totalitarios.
Rusia no había conocido una Constitución. "Sólo una vez, en noviembre de 1917, hubo un parlamento votado libremente, pero sin llegar a reunirse", nos recuerda Michael Morozow, en su obra, "El caso Solzhenitsyn" El pueblo ruso carecía de una tradición de opinión pública. Sus pensadores estaban en la literatura, y sus vidas eran trágicas: Pusckin fue asesinado por una camarilla de cortesanos aliados a Nicolás I; Lermontow murió en un duelo; Gogol quedó medio loco luego de una huelga de hambre; Rylejev fue ahorcado. Incluso, después de la Revolución de Octubre de 1917; Blok murió de inanición en Petrogrado; Essinin se ahorcó en una habitación de un hotel de Leningrado después de escribir su último poema con sangre en la pared de la habitación; Majakowki se suicidó de un balazo en la cabeza; Gumilow fue fusilado; Máximo Gorki elige el exilio voluntario por 10 años, y más recientemente Boris Paternaf y el propio Solzhenitsyn reflejan en sus propias vidas el drama de todo un pueblo.
El comunismo soviético, era pues una sociedad dirigida por el Estado, que trataba de fundir todos los ámbitos en un sólo bloque monolítico e imponer una dirección común, desde la economía hasta la política y la cultura, mediante una sola institución, el Partido. El arte, la cultura, expresión real de los valores de una sociedad, se vieron aniquilados por un Estado que no permitía crear sino a favor de sus intereses políticos coyunturales. La tierra de la otrora extraordinaria cultura rusa, una de las más importante de principios del siglo XX, venida la Unión Soviética, no creó una arquitectura trascendente, a no ser la de "tipo pastel" de la era estalinista, y reprimió a los músicos y a los escritores. A tal frustrante realidad se le rindió culto, dentro de una corriente ideoestética denominada Realismo Socialista, que ha constituido un de los legados culturales más pobres que ha conocido la humanidad.

La última expresión del modernismo



La edad moderna, cuya obertura fue el renacimiento, vivió desde la época de la palabra impresa hasta la era del lenguaje digital, desde el Siglo de las Luces hasta el Socialismo, desde el positivismo hasta el cientificismo, desde la revolución industrial hasta la revolución informática, bajo el signo del hombre que, en tanto cumbre de todo lo existente, era capaz de descubrir, definir, explicar y dominarlo todo y de convertirse en el único propietario de la verdad respecto al mundo. El Bloque Socialista, la última expresión del modernismo como era, donde se creía que el universo y el ser representaban un sistema capaz de ser explorado por completo, era además dirigido por una suma de reglas, directrices o sistemas que, se pensaba, el hombre iría dominando y orientando a su beneficio. Eran los tiempos del propósito de la sociedad ideal: el comunismo, en virtud de una doctrina (el marxismo-leninismo) que se consideraba la verdad científica, según la cual se debía organizar la vida.
"Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras - había advertido ya José Martí desde el siglo pasado -: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados."
Ya en 1887, John Rae, en su libro Contemporary Socialism (obra de consulta de José Martí) expresaba "El comunismo lleva a todo lo contrario de lo que pretende alcanzar; busca igualdad y concluye en la desigualdad, busca la supresión de los monopolios y crea un nuevo monopolio, busca aumentar la felicidad humana y en realidad la reduce. Es una utopía, y ¿por qué es una utopía? ... Porque la mayor igualdad y la mayor libertad posible sólo pueden lograrse juntas"

La caída del muro de Berlín


La caída del muro de Berlín significa pues, no sólo la derrota del campo socialista (marxista-leninista) en la Guerra Fría, la victoria de los valores occidentales en el planeta, sino el agotamiento de la era moderna, la era de los mitos, las ideologías, los partidos de políticas doctrinarias, aspirantes a la "toma del poder", y el inicio de una era de circulación de ideas, información, concertaciones, una era sin fronteras, sin distancias, de internacionalización de los procesos productivos y de la soberanía de los individuos; la posmodernidad.

El siglo XXI: La era posmoderna


La revolución informática, los satélites, la televisión, la cosmonáutica, los teléfonos celulares, han roto las fronteras, disminuido las distancias, multiplicando la información, las versiones, acelerando los procesos de análisis a niveles de velocidad tales que la inmediatez se ha convertido en un factor operativo fundamental. Un movimiento conocido como "nueva epistemología" o "epistemología alternativa" contribuyó a modificar la idea que hasta entonces se tenía de las ciencias y de los mecanismos que la configuran. Este tránsito de una época a otra, está vinculado además, a una serie de acontecimientos sociales, políticos y culturales que han contribuido a moldear los nuevos tiempos: la lucha por los derechos civiles, el ambiente, etc.

Democracia participativa

Democracia - se sabe desde antaño por los Griegos-, es el poder del pueblo; limitarla a la política es menguar el concepto. La tarea histórica de los pueblos a través de la historia ha sido ampliarla cada día. Los principios que inspiraron la declaración de los derechos del hombre reconocen el derecho inalienable de los pueblos a participar activamente en todas aquellas decisiones que les afectan. Sin embargo, los políticos, científicos, e incluso la sociedad civil, incluyendo los sindicatos continúan con el insuficiente discurso de hace más de doscientos años de "desarrollo económico y democracia política."
Existe un peligroso e ilegitimo desbalance entre el poder ejercido democráticamente por los pueblos a través de su participación en la política y el poder de las corporaciones en virtud de la fuerza del capital.
El capitalismo, sin embargo, al no exigir una fe total, al no ser un fenómeno esencialmente ideológico, sino básicamente un sistema socio-económico, es compatible con la democracia política y económica. Las fuerzas de la democracia, que están en la libertad, son a menudo independientes y anteriores al capitalismo, más no se niegan entre sí, a diferencia del esclavismo, el feudalismo o del socialismo leninista, donde el hombre no es más que un apero de trabajo, un instrumento parlante, un mero creador de riquezas para el Señor o un simple medio para lograr la sociedad soñada por los "iluminados". La conversión de una sociedad de proletarios a una de propietarios capitalizando trascenderá las relaciones de producción, mercado, adquisición y justicia social conocidas hasta el presente en pro de del mejoramiento humano.
En la sociedad posmoderna, el orden político debe hacerse cada vez más autónomo y la administración del orden más independiente del capitalismo. El mercado, que surgió como una fuerza de la clase burguesa para organizar la producción a su manera, como una forma de presión contra el poder del Estado y los monarcas, además de un mecanismo de circulación y asignación de bienes, con la internacionalización de los procesos productivos, la revolución científica, la informática, en un mundo sin fronteras, sin distancias, puede ser un instrumento nivelador, de liberación, de una nueva categoría de la justicia. No es casual que las grandes zonas comerciales hayan sido a través de la historia los lugares de mayor fuerza creativa, de desarrollo.
El capital, unido a una democracia que regule los elementos de la economía, que garantice la soberanía del hombre y le permita su desarrollo, como fin primero, enfatizando el aspecto social, será vigente en la nueva era, pues el capitalismo, por su naturaleza no puede ser un monopolio total. El capital regido por la democracia conforma una sociedad plural, flexible, capaz de mutaciones.
La democracia política occidental, en el concepto moderno, apenas tiene doscientos años y a ella se debe indudablemente el desarrollo que se ha logrado en el mundo en nuestro tiempo. Sin embargo, viejos conceptos financieros, de la propiedad, de las inversiones, de las relaciones internacionales, un menosprecio al valor del trabajo con relación al capital, entre otras cosas, han imposibilitado que en la economía haya sucedido lo mismo.
La globalización de la economía, si bien es cierto que por un lado concentra cada vez más el poder inversionista, por otro, en una favorable contradicción dialéctica, no hace lo mismo con los procesos productivos e industriales. Las fábricas se van allá, adonde les queda más cerca la materia prima, la fuerza de trabajo más barata, al antes inhumanamente explotaban para extraer materia prima, Es allí donde está el nuevo consumidor. En los países pobres, a los que en el pasado sólo iban a buscar materia prima y a llevar la mercancía elaborada en los grandes centros industriales de los países ricos. En consecuencia los problemas del empleo y demás efectos negativos que lógicamente trae cualquier progreso, los sufrirán lo mismo los pueblos de los países pobres que los de los países reconocidos en la actualidad como ricos. Las fuerzas sociales de todo un mundo sin fronteras exigirán entonces, a través de sus gobiernos, de sus instituciones civiles, políticas, económicas, en fin, de todo tipo, la búsqueda de soluciones. Un ejemplo lo ha sido cómo determinados centros financieros, estimulados por sectores sociales ofrecen ayuda técnica y les garantizan mercado.
En los últimos tiempos en Estados Unidos, España y en otros países han triunfado grupos de vecinos, de amigos, de profesionales que han logrado convertirse en trabajadores y dueños, servidores y servidos de sus propias empresas, lo que ha significado un impulso a un proceso de democratización económica, que según muchos estudiosos, al fin, derrotará a las viejas oligarquías económicas que como a las políticas, con el progreso de las ciencias y la democracia, perdieron su vigencia histórica. La era posmoderna exige, además de la plenitud del individuo, de la fraternidad humana, de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, una evolución conceptual, donde el trabajo adquiera su justo valor ante el capital, donde no sólo habrá un capital al servicio de la sociedad, sino la sociedad capitalizando.

El Derecho en la Posmodernidad

“Yo quiero que la Ley primera de la república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”
José Martí
En la era primaria el hombre se sometía sencilla y naturalmente a la voluntad divina. Eran inexplicables los fenómenos naturales y sociales. Con el tiempo inventó el derecho a fin de regular las relaciones sociales que nacían con el desarrollo, llegando a idealizarlo como "aquel que la razón natural establece entre los hombres", "el arte de lo bueno y lo equitativo", "la ciencia de lo justo y de lo injusto", "la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno lo que le pertenece".
Con el tiempo, el hombre, que en su naturaleza lleva el "pecado original", conociendo las virtudes del derecho y sabiéndose poderoso sobre la tierra, advino entonces en utilizarlo como instrumento de su transitoria voluntad, imponiéndose siempre, por supuesto, los sectores dominantes. Ya en la antigüedad, Solón, el Legislador Ateniense había expresado que " [l]as leyes son semejantes a las telarañas, contienen a lo débil y ligero, y son deshechas y traspasadas por los fuertes y poderosos." Y más recientemente Carlos Marx, con su mínima, creída por muchos como máxima, lo repitió diciendo que "[e]l derecho es la voluntad de la clase dominante erigida en ley", negándole, por tanto, sus valores de ciencia. Sin embargo ya San Pablo en Romanos 2, Versículo 20 nos expresa "que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad". Desde entonces, y a través de todo el tiempo, se debate si el derecho es un instrumento de voluntades dominantes o una ciencia social autónoma, con sus propios valores, capaz de procurar la justicia, el equilibrio, lo bello, en fin, de crear más naturaleza.
Cuando el derecho comienza a responder a los fines inmediatos y particulares, a ser utilitario, se convierte en un instrumento que no necesariamente vela por la armonía de todos los valores y las cosas que componen el cosmos, sino más bien por la teoría del orden social que se fundamenta en la relación derecho-poder. El legislador comenzó a crear conforme a criterios temporeros, prácticos, esenciales para la protección de intereses dominantes. Las escuelas de Derecho demuestran una filosofía educativa inclinada casi totalmente a satisfacer las exigencias políticas de cada época, las demandas práctica de los estados.
Tanto la derecha, como la izquierda totalitaria, como sus respectivos intelectuales, han ido creando su propia personalidad fundamentalista, en el cual rige el principio de que el Derecho puede ser válido sin tener que ser justo, que puede haber, y de hecho la hay, legalidad sin legitimidad. Esa es la penosa realidad aún en los estados más desarrollados de occidente, que tienen su base en la revolución francesa, con su clásica concepción tripartita de poderes, donde el derecho es reconocido en lo que debiera ser pero, paradójicamente, las judicaturas aunque proclamadas "independientes", están sujetas a la voluntades de las esferas de poder.
En Francia la rama judicial está subordinada al Consejo de Estado; en Estados Unidos, los jueces superiores son nombrados - aunque de por vida - por el ejecutivo, con la aprobación del Congreso, lo que hace discutible predecir si sus fallos obedecerán a voluntades políticas coyunturales o a los valores de las ciencias jurídicas.
Las críticas de los movimientos revolucionarios del presente siglo a "las clases dominantes y explotadoras" lograron desenmascarar la naturaleza oportunista, y en consecuencia muchas veces corrupta, de los sistemas jurídicos del mundo entero. Sin embargo no pudieron trascenderlo. Todo lo contrario, el movimiento revolucionario se amparó en el marxismo el cual carece de una completa doctrina en filosofía. "No ha sido posible a partir de la metodología elaborada por Marx, establecer una línea de investigación y reconstrucción histórico-teórica en torno al Derecho, que sea siquiera, en cierto modo comparable, por su valor crítico, a la seguida por Marx en la economía política de El Capital". Para más gravedad, la izquierda internacional del siglo XX cometió el error histórico de someterse al liderazgo - quizás primero por las influencias de la Revolución de Octubre, devenida después, con el Stalinismo, en una pesadilla y también por lógica consecuencia de la Guerra Fría - de la extinta Unión Soviética, la que como todos los demás países socialistas, pecó siempre de revisionismo, de esquematismo, de formalismo, dogmatismo, y sobre todo de una perversa arbitrariedad justificada en la "dictadura del proletariado", que heredaba el cruel y autocrático sistema institucional ruso, que le impide al hombre el derecho natural a pensar, al consagrar constitucionalmente que el Partido Comunista es quien dirige y orienta a la sociedad, estado y gobierno.
Es la intelectualidad de izquierda que por sus prejuicios ideológicos, por oponerse a las políticas imperialistas de los sucesivos gobiernos de Estados Unidos, ignoran que la Constitución de Jefferson, es la única en el mundo que hace al hombre soberano de sí mismo y al estado en su instrumento, y por tanto el presidente puede ser juzgado por los tribunales y un juez de la menor jerarquía puede declarar inconstitucional a una ley, y evitar una guerra civil.
Tras el triunfo de la Revolución de Octubre, Lenin implantó la "dictadura del proletariado", sin proletarios (Rusia era, en pleno siglo XX, un estado feudal) y rápidamente degeneró en la dictadura de la burocracia del Partido Comunista. La tripartición de poderes de Montesquieu, fue considerada un aporte dañino de la revolución burguesa, que había no sólo que ignorar, sino que aplastar.
Este es el drama de la revolución devenida en marxista-leninista. Los hombres que pretendieron dominar la historia caen víctima de ella. Sepulta al hombre en sus circunstancias. Y es que para el estalinismo, método de gobierno de todos los países donde se desarrolló el mal llamado "socialismo real", la meta y aspiración liberadora y desalineadora cedió ante el avasallador movimiento inmediato. La necesidad del momento se convirtió en virtud de validez general, cercenando las posibles perspectivas humanistas.

Todo cambio comienza con la revolución pacífica de los valores de conciencia propia, clarificando los fines de nuestra conducta, sometiéndonos al escrutinio de la autenticidad.
En la posmodernidad, el derecho es valorado y reconocido en lo que es: una ciencia social autónoma capaz de ejercer su imperio al servicio de la pluralidad política y social de la nación, en virtud de un poder judicial verdaderamente independiente, procurador de sus propios funcionarios, al margen de ideologías o intereses políticos coyunturales.
La nueva era hace innecesario a los iluminados, los mitos, las ideas preconcebidas; el mundo entero está ahí, en nuestras computadoras. No es necesario un tendencioso partido que nos oriente, sino un estatus que nos garantice la libertad individual de elegir, confiando en la capacidad genial de discernir la mejor opción que tiene el hombre informado, el hombre posmoderno. Las garantías ciudadanas, los derechos del individuo, la libertad del hombre es más importante que la soberanía de los estados, porque en fin, el hombre no es medio para fin alguno, el fin es el hombre.
El viejo y ahora estrecho concepto de república, ya no es una esperanza humanista. Son necesarios nuevos mecanismo integracionistas en una magnitud dialécticamente superior a los hasta el presente conocidos; esencia que los partidos políticos tradicionales no han podido, ni podrán expresar jamás sí no despojan sus discursos de ideologías e incorporan la pluralidad humana y social, lo que los llevará a una constante política de diálogos y concertaciones, en virtud de las ciencias, las artes y el sentido común, ajena a la tradicional voluntad de ganar las elecciones y "toma del poder"

Los Estados y los Gobiernos en la Posmodernidad

En Nuestra América históricamente los pueblos no han podido ver a los estados y gobiernos como un conjunto de instituciones a su servicio, sino como instrumentos de poder, sometimiento, estructuras de corrupción, en fin, como sus enemigos. Y es lógico que así sea. Nuestros pueblos no llegaron a darse las instituciones que necesitaban para una mejor vida, sino que fuerzas foráneas, obedeciendo a sus intereses implantaron estados y gobiernos ajenos a los intereses de los autóctonos. En consecuencia cuando hablamos de ejercer las funciones de estado, decimos "ejercicio del poder". No lo vemos como un servicio público. Los pueblos miran entonces a sus políticos con desconfianza y estos ven en los gobiernos la posibilidad de someter al adversario, de lucrarse, porque ellos mismos, no tienen plena conciencia de la función social de los estados y los gobiernos. Estas circunstancias, entre otras, han hecho ineficaz la concepción tripartita de poderes. Por tanto necesario un cambio de mentalidad de los pueblos con relación a cual es la función de los estados y gobiernos, así como un cambio de mentalidad en nuestros políticos.
Este es un principio de la modernidad que nunca apreciamos y que en nuestras era cobra mayor significado. En un mundo sin fronteras nacionales, sin distancias, rompiendo las defensas de los viejos y nuevos marginados, será necesario crear las instituciones que, interiorizadas por los individuos les faciliten lo más posible el acceso a su autonomía individual, y la posibilidad de participación efectiva en cualquier poder explícito que exista en la sociedad.
Hacer al hombre principio y fin, libre, aún cuando sus gobiernos no lo sean, de lo contrario no estaremos a la altura de la historia, y frustrados unos y desesperados otros continuaremos en este mundo de violación de los derechos humanos, de afrenta a la dignidad humana, del irrespeto de la dignidad del trabajo ante el capital, de explotación, marginalidad, de drogas, con el horrendo método del terrorismo. Pues "donde falta el trabajo nace el crimen", afirmaba José Martí.
En la era posmoderna los gobiernos deben proteger ciertos derechos inalienables que brotan de la misma naturaleza del hombre. Derechos que no se destruyen cuando se crea la sociedad civil, y ni la sociedad ni el gobierno pueden anular ni alinear - so crimen contra la naturaleza humana - pues cada individuo los posee por el hecho de existir. A los mismo deberá ir sumando - el hombre es un ser social - el derecho al trabajo, la salud, la cultura, la vivienda, una vida decorosa, derechos que, a diferencia de los derechos básicos, necesitan de la intervención de los gobiernos. Es el tiempo en que los gobiernos no le conceden a los hombres sus derechos básicos, esos son inherentes a la naturaleza humana, sino que las constituciones de los estados PROHÍBAN a los gobiernos interferir en el disfrute de los ciudadanos de tales libertades.

"La miseria no es una desgracia personal, es un delito público" decía José Martí y continuaba: ..."remediar la miseria innecesaria es un deber del Estado"...

El papel de los gobiernos, como representantes del bien común, de la sociedad, será más importante que nunca antes en la elaboración de políticas públicas, de programas sociales que garanticen una vida digna para todos, requisito imprescindible para la necesaria estabilidad política que garantice las inversiones foráneas.

El soberano es el hombre

El hombre no es medio para fin alguno aunque éste sea el bien intencionado propósito de construir un paraíso en la tierra; el fin es el hombre. Desde las sagradas escrituras sabemos que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, que el sábado es para el hombre, no el hombre para el sábado.
En un principio, cuando el hombre no se explicaba los fenómenos, el soberano era la voluntad divina. El surgimiento del Estado y la invención del Derecho, en fin, el poder constituido de los hombres sobre la tierra, hicieron nacer el concepto clásico de Soberanía de Bodino: "[e]l poder supremo sobre los ciudadanos y los súbditos no sometido a las leyes". Surgió como un elemento defensivo de los estados contra el poder de la Iglesia y los señores feudales, después para extender el poder de los estados hasta llevarlo a planos absolutos.
El principio de soberanía tiene dos vertientes: una interior, que se proyecta sobre los elementos que habitan dentro de las fronteras donde se ejerce, justificando y exigiendo obediencia al poder del estado en virtud de su titularidad; y otra exterior, como expresión de legitimidad, pues en realidad no exige que todo el poder se edifique sobre el consentimiento de los ciudadanos sino que se presente como representante de la sociedad.
El principio de Soberanía Nacional ha servido de fundamento para que el pueblo se limite a elegir cada cierto, y muchas veces inciertos, números de años, a quienes han de formar la voluntad nacional con plena libertad, mientras el principio de de Soberanía Popular, legitima el poder estatal sobre el axioma de su titularidad por el pueblo, asentado en el consentimiento de los ciudadanos, quienes podrán determinar la acción de los elegidos. El principio de Soberanía Popular ha quedado vinculado históricamente al sufragio, al imperio de la ley, a un entendimiento de la democracia en que la participación del ciudadano no puede quedar reducida a elegir a sus gobernantes cada cierto número de años, sino a condicionar las decisiones de éstos.
Sin embargo, el "poder constituido" del pueblo o el más falsamente llamado "poder del pueblo" se confunde maliciosamente por los gobernantes, con el principio de Soberanía Nacional - gracias a la madre de los estados modernos, la revolución francesa, que consagró en La Constitución de su V República que "[l]a soberanía nacional pertenece al pueblo francés, que la ejerce por medio de representantes, por la vía del referéndum". En fin, estos "elegidos" se han constituidos en los soberanos representantes del pueblo en vez de ser los representantes del pueblo soberano.
En consecuencia la voluntad del pueblo ya no es la suma de la voluntad de cada uno de los ciudadanos, sino la de sus representante elegidos desde y por años -, limitando el derecho de cada ciudadano a participar creadora y responsablemte en la solución de las siempre novedosas y crecientes encrucijada que nos depara el devenir.
Un retroceso histórico del derecho del hombre a la soberanía lo constituyó la presunta Revelación Socialista de Octubre, la que por inspiración de Lenin, impuso la facultad de un ente incorpóreo, una ficción jurídica, el Partido Comunista, de dirigir y orientar a la sociedad toda hacia la conquista de la sociedad ideal; el comunismo. Tal aberración jurídica está consagrada hoy en Cuba, en el artículo 5 de La Constitución Socialista.
En consecuencia, la conciencia jurídica de nuestro tiempo, los sistemas jurídicos de los diferentes estados y el orden internacional vigente resultan inconsecuente con una nueva era que dota a cada hombre de la información necesaria, para que actúe sabia y responsablemte en la solución de los problemas de un mundo contingente y fortuito.
El aparato del estado, los partidos políticos, las doctrinas tienen los instrumentos jurídicos que les permite sustituir al hombre. Más [e]l primer trabajo del hombre es reconquistarse." No se trata del acto extraordinario de imponerse a los otros hombres, de ser el encargado de iluminar a los demás. Se trata del derecho y el deber natural de cada ser humano de defender su individualidad, su espiritualidad. "Ni originalidad literaria cabe, ni la libertad política subsiste mientras no se asegure la libertad espiritual." Porque la primera libertad, base de todas, es la mente. Y realizarse, además, en armonía con la sociedad - esa que no es la colectividad abstracta, sino la suma de los individuos-, porque el hombre es un ser social. Hace casi cuatrocientos años, Cervantes en unos versos del nivel de su prosa expresó:
Y he de llevar mi libertad en pesosobre los propios hombros de mi gusto
“!La libertad en peso!" - lo que hace suponer que causa alguna pesadumbre- es algo que brota de uno mismo, complace y a la vez cuesta trabajo y exige responsabilidad. En el fondo se trata de la verdad como autenticidad. No la del decir ni la del pensar, sino la verdad de la vida, esa coincidencia de consigo mismo y la naturaleza. Cuando el hombre no sostiene su libertad se miente a sí mismo.
Confundir las voces con los ecos, sostener silencios en apariencias de decoro es contribuir a la desorientación de los que quizás no tengan recursos para descubrirse a sí mismos. Claro es necesaria una dosis de clarividencia, de sinceridad con uno mismo, de decencia, una capacidad de distinguir, de discernir que no es universal. La salvación está en nosotros mismos, recordar el verso de Cervantes; "tu mismo te has forjado tu ventura".
El héroe y mártir por la independencia de Cuba y la liberación de los cubanos, Ignacio Agramonte, ante sus profesores en la Escuela de Derecho de la Universidad de la Habana, ya en 1862, dijo: ..."[e]l individuo mismo es el guardián y soberano de sus intereses, de su salud física y moral; la sociedad no debe mezclarse en la conducta humana, mientras no dañe a los demás miembros de ella. Funestas son las consecuencias de la intervención de la sociedad en la vida individual; y más funestas aún cuando esa intervención es dirigida a uniformarla, destruyendo así la individualidad, que es uno de los elementos del bienestar presente y futuro de ella... Que la sociedad garantice su propiedad y seguridad personal son también derechos del individuo, creados por el mero hecho de vivir en sociedad"...
"La centralización hace desaparecer ese individualismo, cuya conservación hemos sostenido como necesaria a la sociedad... se comienza por declarar impotente al individuo y se concluye por justificar la intervención de la sociedad en su acción, destruyendo la libertad, sujetando a reglamentos sus deseos, sus pensamientos, sus más íntimas afecciones, sus necesidades, sus acciones todas. El Estado que llegue a realizar esa alianza (del orden con la libertad) será modelo de las sociedades y dará por resultado la felicidad suya, y en particular de cada uno de sus miembros; la luz de la civilización brillará en él en todo su esplendor."
"Por el contrario, el gobierno que con una centralización absoluta destruya ese franco desarrollo de la acción individual, y detenga la sociedad en su desenvolvimiento progresivo, no se funda en la justicia y en la razón, sino tan sólo en la fuerza; ya el Estado que tal fundamento tenga, podrá en un momento de energía anunciarse al mundo como estable e imperecedero, pero tarde o temprano, cuando los hombres, conociendo sus derechos violados, se propongan a reivindicarlos, oirá el estruendo del cañón anunciarle que cesó su letal dominación".
La interioridad del hombre, su espiritualidad, su conciencia es sagrada. Violársela sería mutilarlo en plena vida. Al hombre no se le puede conducir por cánones, doctrinas, ideologías hacia un fin predeterminado, aunque éste sea el bien intencionado camino de la sociedad ideal, porque sería convertirlo en un instrumento. En la posmodernidad el hombre necesita la plenitud de su individualidad, el afianciamiento de su capacidad de discernimiento, ante la avalancha de información y tendenciosidad, que con inmediatez nos lanzan los medios de comunicación. No es el tiempo de un modo de ser o aparentar, que una moda, expresión de cierta clase o distingo, ejerza su imperio. Es la era en que cada individuo refleje su propia individualidad. En la posmodernidad no impera una idea, una moda, sino que circula la información, reina la individualidad a fin de su plenitud y a partir de ella la donación, las concertaciones, la socialización, la trascendencia.

Cuba: Un país sin Constitución

Una constitución es la ley fundamental de un país, mediante la cual, las sociedades modernas definen la orientación política del estado, se establecen las competencias supremas y los derechos fundamentales de los individuos, que tienen su raíz en el derecho natural. Es la creadora y mantenedora de una unidad sociopolítico.
Son el instrumento jurídico superior para controlar los abusos históricos del poder. Un mecanismo de control de excesos. Nace para organizar un estado. Limita los excesos de los distintos poderes, dividiéndolos, mediante el mecanismo de frenos y contrapesos.
Sin embargo, la mal llamada Constitución Socialista de 1976 de Cuba, se encarga en negar su propio valor de ley suprema cuando en su artículo cinco consagra su concepción monistas, la subordinación de todos los poderes del estado, la sociedad y el individuo particulares a las decisiones del Partido Comunista.
De modo que la ley fundamental de Cuba no es su Constitución, sino los estatutos del Partido, los acuerdos del Congreso del Partido, su Comité Central y sobre todo, las ordenes de su Primer Secretario, el Comandante en Jefe.

Un nuevo Estado con cinco poderes independientes

La misma naturaleza de la conquista, el hecho de la implantación violenta del estado, como medio de saqueo y sojuzgamiento, la inexistencia de una tradición de derechos individuales y de sistemas de justicia verdaderamente independientes, donde pudieran imperar los valores de la ley, minaron las bases de futuras sociedades democráticas en toda América Latina.
Nuestros estados y derechos no son el producto de esfuerzos propios a fin de organizar la vida pública, sino violentas implantaciones foráneas de modelos de explotación y dominio. De ahí la falta del espíritu de servicio público, imponiéndose siempre las voluntades heroicas y/o los criminales ejercicios del poder.
En consecuencia, para Cuba, como en toda Latinoamérica el concepto occidental de la Tripartición de Poderes ha resultado insuficiente. La corrupción de los funcionarios y el nepotismo ha sido la verdad histórica. El país necesita un sistema de pesos y contrapesos institucionales, donde cada cuerpo sea elegido por la voluntad soberana de los ciudadanos, a fin de que garantice la pulcritud en el manejo de la cosa pública y garantice los derechos de los ciudadanos y que el Jefe de estado no gobierne a fin de que no disfrute de concentración de poderes:
En consecuencia, para Cuba, como en toda Latinoamérica el concepto occidental de la Tripartición de Poderes ha resultado insuficiente. La corrupción de los funcionarios y utilizar el estado como instrumento de sometimiento ha sido la verdad histórica. En consecuencia el país necesita un sistema de pesos y contrapesos institucionales, donde cada cuerpo sea elegido por la voluntad soberana de los ciudadanos, a fin de que garantice la pulcritud en el manejo de la cosa pública y garantice los derechos de los ciudadanos.

1) PODER JUDICIAL.
El Poder Judicial. Su función debe ser impartir justicia, interpretar las leyes y velar por la constitucionalidad de las mismas, así como la de los demás actos de cualquiera de los poderes del estado. Beberá tener profesionales de carreras y otros elegido por los ciudadanos, a fin de que exista un balance entre funcionarios que deben responderle al pueblo directamente y aquellos que deben ejercer su magisterio sin tener que estar atento a las coyunturas económicas, políticas y sociales.
2) PODER LEGISLATIVO
El poder legislativo deberá ser elegido democráticamente por la voluntad ciudadana y sus funciones serán legislar e investigar a los fines legislativos.
3) PODER EJECUTIVO
El Poder Ejecutivo, será el encargado de desarrollar la obra de gobierno, dentro de los marcos institucionales y legales vigentes.
4) PODER FISCAL
El poder Fiscal deberá ser un garante de la legalidad. Velar por la pulcritud de la administración pública y los derechos de los ciudadanos. Deberá auditar, controlar, fiscalizar y encausar a personas naturales y jurídicas.
5) PODER ELECTORAL.
El Poder Electoral será el encargado de certificar a cada funcionario en el puesto que ha ganado por oposición, en virtud de un mejor derecho, o para el que ha sido elegido en virtud de la voluntad ciudadana. Debe ser una garantía en contra del nepotismo, las influencias y la incapacidad.
UN PRESIDENTE QUE NO GOBIERNE
A fin de evitar la concentración de poderes en una persona, que lo puedan convertir en determinadas circunstancias históricas y otro de nuestros dictadores, el Presidente de la República, deberá representar al país como Jefe de Estado, pero no gobernará, función que, como antes expresamos, recaerá en el Jefe del Poder Ejecutivo.

Faisel Iglesias
Es abogado y periodista. Sus artículos aparecieron en la prensa cubana, puertorriqueña, española, estadounidense y de otros países. Fue fundador de la Corriente Agramontista de Abogados de Cuba (movimiento de abogados disidentes que procura una nueva concepción de la sociedad, el Estado y el derecho cubanos), por lo que fue encarcelado en varias oportunidades. Su novela El olor de la tierra fue publicada parcialmente por Letras Cubanas, en una edición especial dedicada a José Lezama Lima. Las autoridades castristas la prohibieron el mismo día de su lanzamiento. En 1996 participó en la Feria Internacional del Libro de Miami. Acaba de publicar la novela ¡Qué bueno baila Usted!. La música cubana a través de Benny Moré.

MAS DE MIL ARRESTADOS EN TRES MESES

Por Elizardo Sanchez
El número de detenciones por razones políticas, en el primer trimestre de 2012, fue mayor que las registradas en todo el año 2010.

Según el informe trimestral de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, más de la mitad de las detenciones reportadas fueron realizadas poco antes y durante la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba y cierto número de ellas fueron reclusiones domiciliarias extrajudiciales bajo custodia de agentes policiales.
Fueron verificadas al menos 1158 de esas detenciones arbitrarias y destaca que la cifra es comparable con las redadas que se realizan en la isla durante abril de 1961 a raíz de la invasión por Bahía de Cochinos.El informe destaca que centenares de limosneros, pordioseros y otros menesterosos y desamparados fueron detenidos e internados para “sacarles de la vista” durante la visita del Papa a Cuba.
De igual manera la Comisión Cubana de derechos Humanos señala que no se produjeron excarcelaciones de presos políticos en la temporada y se documentaron cuatro casos de nuevos presos de esa categoría en el pasado mes de marzo.
También este martes la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional emitió un comunicado urgente donde solicita la inmediata e incondicional excarcelación de José Daniel Ferrer García y Anyer Antonio Blanco Rodríguez, integrantes de la organización opositora Unión Patriótica de Cuba (UNPACU y de Andrés Carrión Alvarez el joven arrestado por gritar consignas prodemocráticas durante la misa del Papa en Santiago de Cuba, quien fue después liberado en horas tempranas de la mañana.
El portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos destacó en la nota emitida este martes que José Daniel ferrer, Anyer Antonio Blanco y Andrés Carrión son prisoneros de opinión y solicitan la mayor solidaridad posible y su inmediata liberación.

lunes, 2 de abril de 2012

QUE DIRA LENNON

A NADA SE PARECE TANTO GORDON SQUARE COMO AL ALBERGUE DE LOS LEONES EN EL ZOO.
UNO VA DE JAULA EN JAULA.
TODOS LOS ANIMALES SON PELIGROSOS,
BASTANTE RECELOSOS ENTRE SÍ
Y LLENOS DE FASCINACIÓN Y DE MISTERIO.
-VIRGINIA WOOLF-

Otra vez Lennon y yo compartimos los mismos sentimientos. Creemos eternamente en Virginia Woolf. En la idiosincrasia de su carácter y en el ajetreo de su pluma. Pero de pronto también nos sucede otra cosa extraña de por sí: El ritmo literario cubano en el cual hoy vivimos es tan tremendo, que nuestros compases se han unido y nos sale lo mismo una asombrosa mezcla de hermosura que de vilezas.
Es muy lógico que como aquí gobierna la cafetera y no el fogón, Lennon desde su luz bendita nos invita a abrir cierta puerta clara para encontrarnos con unos libros vagabundos que no hablan a viva voz. Son almas torturadas, infelices, obligadas a pecados agrios, que no son más que los libros que pertenecen imperativamente a las famosas Comisiones de Lectura Cubana. Una vieja asociación compuesta por villanos y santos (muy pocos), hechos bellos y hechos despreciables que como otra asombrosa mezcla también se muestran con hermosura y con vileza.
Pero ¿dónde estamos en estos momentos Lennon y yo? De seguro me corresponde a mí sumergirme dentro de esta pregunta con la mayor de las fuerzas vibratorias que tengo para responderla: ¡Estamos en Cuba, en el mal llamado proceso editorial para la aprobación de un libro, que es necesariamente obligatorio de un escritor cubano, o de una escritora cubana!
Los autores entramos impulsados a esta cresta de ola, sin conocer (los que no tienen la experiencia) que podemos ser impelidos contra las rocas del fondo de cualquier precipicio.
Hombres y mujeres, tan cubanos como yo o cualquier otro autor, se nombran hermanos dentro de la tan afamada Comisión de Lectura, que no es más que una hermandad de pobres anticristos escogidos entre ellos mismos dentro de cualquier editorial. Y que aturdidos por el climaterio ya extendido de tantos años de padecimiento de la isla hacen y dicen cosas duras, cosas ásperas, cosas desagradables, cosas difíciles, cosas grandemente engañadoras que aplican tanto al cuerpo de la literatura cubana postmoderna que se presenta ante ellos como al propio libro o a su propia autoría.
Que muy bien puede ser de un escritor genio el libro, y que es deliberadamente desaprobado en ese largo camino de cartero que tiene la imperfectamente dichosa Comisión de Lectura. Que viaja con su gran carta de desaprobación durante todo su largo camino de espera (meses y meses) para después –y desafortunadamente- regresar por el mismo camino. Y así caer en la torpeza y en la conciencia de negarse ante todo un público cubano y no cubano, su propia desafectación de bondad e inteligencia literaria de sus buenas y de sus malas noticias, cuando la tan autentificada carta de desaprobación le llegue sin cuños ni firmas al genio, en este caso, cuando ellos gusten y quieran desde su real y divina gana.
Se ve entonces que una actitud tal no es humanamente sencilla, sino lo bastante compleja en sumo grado. Pues de inmediato todo se vuelve forzado y afectado como un equivalente de respuesta a los autores de estos libros que hacen (hacemos) un esfuerzo enorme con un gusto exquisitamente original y a su vez quisquilloso. Cuando no encontramos hojas para imprimirlo, ni impresoras, ni computadoras para digitalizarlo por ese precio tan descomunal con que se lucen en sus ventas de vidrieras gubernamentales, y no en la compra de sus propietarios estas mismas computadoras que son tan necesarias para el escritor.

Entonces necesitamos de un sentido de la literatura muy atrevido para soportar el resultado de esta Comisión chillona, deslumbrante y superficial. Un atrevimiento muy feroz al escuchar (soportar) las conclusiones empleadas en las respuestas editoriales que se desvanecen en el aire, para los que con infinito volumen de dirigentes literarios se disparan desaprobando a todos los libros que son incapaces de someterse a la relación ligera (así sea) de las fiebres violentas que padece el país, donde acosan con la gran preocupación de hacerle al libro en proceso un aseo general a su modus operandi, en busca de lo que ellos llaman comúnmente –para sus asuntos enmascarados- ditirambos, afonías, hojarascas, cacofonías, inesperados finales, versos con desentonos, sin dramas en el texto, falta de influencias literarias… Tormentas de arenas giratorias que se han inventado estos también inventados eruditos cuando rocían las páginas de nuestros libros –tan pervertidamente- que nos vemos y nos sentimos (nosotros mismos) como los escritores más pésimos de la legendaria historia cubana.
Así y todo estos impropios letrados duermen profundamente. Están tan conscientes de los males y de las injusticias que cometen en dichas evaluaciones literarias que no solo se limitan a la desaprobación, sino también al sueño de sus ángeles perversos y al hurto de este mismo libro, que escrito con un gusto exquisitamente original y fino, el autor se erige con atrevimiento, soltura y dinamismo literario, logrando un escalafón altísimo dentro de los integrantes (pero a ocultas) de la bien/mal llamada Comisión de Lectura Cubana. Y que es la propia señal de luz y claridad que más enmarca el señor de los espejuelos robados en una de sus más grandes curas del alma: Imágenes.
Entonces nos percatamos una vez más que el ritmo en el cual vivimos es tan tremendo, que esa misma vasija literaria de ese líquido perplejo, materia nubosa, almas torturadas no está relacionada con material del alma alguna. Sino con lo que diga y ejecute las tribus de estos desalmados, que cobrando a veces lo mismo por la izquierda que por la derecha sí hacen y aprueban su libro y el del socio. O el de la hembra que le abre las piernas.
Casos estos que son la más sencilla historia que sabe presentar el libro que se hace en la editorial como luto y tonga dentro de las también llamadas Bibliotecas/Librerías exquisitas cubanas. Libros que no tienen voz ni autoría de ser eminentes discípulos de Chejov, La Gertrudis, Yourcenar, Cortazar, o Martí…
Libros que se hacen a negocio, pescando soliloquios en otros autores cubanos o no cubanos para decir, escribir o expresarse muy malamente de casas rentadas por jineteras a su gusto, y no por las verdaderas hijas de la Magdalena cuando dan leche de sus senos sobre el mismo muro del malecón habanero al hijo que esconde durante las noches. Del ladrón que se roba la vaca para pagar casi una condenada de cadena perpetua su hambre e ingenuidad (para el autor) falseada. Del cornudo que estalla de risa (pero que lo soporta) cuando encuentra a su esposa con el Jefe de la Pesca Cubana. O de ese gran eminente niño que nace revolucionario porque desde su cuna pide la pañoleta de pionero. O de esa mujer que en su fuero sacrificio hace de Mariana Grajales (ridículamente comparada con eminente y real recuerdo de la historia cubana) en su puesto de trabajo sin faltar un día, pero que llega vestida con traje rojo entallado, tacones puntiagudos y diversos colores en el cabello según la semana del mes en el auto del jefe…
El “cubaneo” entonces es indefinido, tanto para Lennon como para mí o como para usted, que es ahora cuando quizás conozcas que Cuba es el único país donde libremente puedes ser un noble o un sencillo, un harapiento vagabundo que una gran dama virginal, un agitado que un pacifista, un pecador, que un abyecto… Pero lo que sí no puedes ser para ganarse la edición de un libro (y así “rimbombarse” en el club de las mentes obligadas) es un contrario.
Tú no puedes ser un Escritor Robado (según los administrativos sobre los periodistas independientes) para editar un libro en Cuba. Tú tienes que ser simplemente un tipo, un socio, un controlado gubernamental… Y sobre todo que no tenga mente propia. Que su poder lo regale como fueran sus últimos años de vida y lo deseara pasar lleno de lujo y con una debida suma de dinero. Que por supuesto, no obtendrá ni remotamente con la edición del mal nombrado Libro que se ha ganado sin dejarse robar por la contra.
No sé si Lennon los hubiera llamado como los llamo yo: villanos derrotados desde sus propias mentiras. Sé que son estos propios villanos quienes ahora Lennon mira desde arriba y desde su parque del Vedado, y yo que siempre los he mirado desde acá abajo para saber y dictaminar que también para abajo va la verdadera literatura cubana si continúan estos “hermanos” tan forzados (dicen según ellos que como todos) a destruir el verdadero buen libro que sí tiene sentido y sonido en el peso, acento y verdad de cordura en todas sus palabras, y que no puedo mencionarlos a todos, porque sobre todas las miles de cuartillas del mundo se aguantaría tanto título de autor desperdiciado. Que por seguro doy que entonces sí sería comprado, leído y prestado dentro y fuera del país, porque fuera el único texto y la única obra literaria que dijera –sin ángulo de visión ni borrosa ni aguda- la verdadera verdad de un cubano.
Creo que así Lennon se sentiría más conforme, porque ahora ya se sentaría con Virginia en su banco del Vedado para decirle que yo también puedo ser un soñador… Pero que no soy el único…

Rancho Veloz, Marzo 31/2012.
CUBA
idania@cenit.cult.cu

INVERSIONES DE CUABANOAMERICANOS A LA VISTA

Ahora mismo existen dos Cuba. La visible, del inmovilismo oficial, el desencanto popular y el futuro desconocido. Y la que se gesta en los pocos espacios autorizados por el régimen para debatir a camisa quitada, y donde a quienes piensan diferente no les llaman ‘mercenarios’, ni los acusan de ser agentes de Estados Unidos. Parece un galimatías. Mientras a un cubano que grita democracia y libertad en la vía pública lo trituran a cabillazos y golpes de kárate propinados por expertos de la inteligencia en peleas callejeras, lentamente y a puertas cerradas, gana espacio el pensamiento liberal, respetuoso y tolerante.Uno de esos bolsones de debate democrático está ubicado en el antiguo Seminario San Carlos, en la parte antigua de La Habana. Allí, el viernes 30 de marzo, la revista Espacio Laical, publicación de la Iglesia Católica, organizó una conferencia con el empresario cubanoamericano Carlos Saladrigas. Su título: Cuba y la diáspora.
Carlos Saladrigas (pasillo) abraza al expreso político Oscar Espinosa "Chepe". Cortesía Juan Antonio Madrazo.
x
Carlos Saladrigas (pasillo) abraza al expreso político Oscar Espinosa "Chepe". Cortesía Juan Antonio Madrazo.​​El acceso era libre. En la abarrotada sala se dieron cita cerca de 200 personas. Usted podía ver a blogueros alternativos como Yoani Sánchez o Miriam Celaya. Periodistas independientes al estilo de Reinaldo Escobar y Miriam Leiva; economistas al margen del Estado como Oscar Espinosa “Chepe”; activistas por la integración racial como Juan Antonio Madrazo y Leonardo Calvo, y una nueva generación de disidentes, como Eliécer Ávila o Antonio Rodiles.También en la charla se encontraban neocomunistas aplomados como Félix Sautié o Pedro Campos; el moderado politólogo Esteban Morales; el sacerdote contestatario José Conrado y el culto Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, un auténtico hombre de corcho.La mayoría de la disidencia democrática en la isla aprueba estos espacios de polémica civilizada. Es la sociedad por la que ellos apuestan.Justo a las 4 de la tarde por el pasillo central de la Sala Félix Varela, se abrió paso Carlos Saladrigas. Vestía una guayabera blanca de mangas largas, barba retocada y espejuelos de montura metálica.
Carlos Saladrigas (guayabera blanca) conversa con algunos de los asistentes a la conferencia. Cortesía Juan Antonio Madrazo.
x
Carlos Saladrigas (guayabera blanca) conversa con algunos de los asistentes a la conferencia. Cortesía Juan Antonio Madrazo.​​Luego de saludar al auditorio prendió su tableta Apple y comenzó la ponencia. No fue extenso. En poco más de 30 minutos trazó con puntadas de brocha gorda sus impresiones sobre el exilio cubano.Saladrigas sabe lo que es el destierro. Hijo de un político de alcurnia en la etapa republicana, heredó de su padre los genes de negociador duro y puro. Su historia es la visión que tenemos de Estados Unidos. El niño solitario que llega en una operación fraguada por la Iglesia Católica, conocida como Peter Pan, y que cuando su familia pudo viajar, tuvo que lavar platos y recoger tomates en el sur de la Florida, según contó el propio Saladrigas. Luego se convertiría en un empresario de éxito, con un patrimonio de varios cientos de millones de dólares.Entre aquel Saladrigas, que desconsoladamente lloraba y rezaba en el último banco de una pequeña parroquia de madera en el Miami de los años 60, a éste, sentado con su inmaculada guayabera en un sitio de debates en la capital cubana, existe un giro de 180 grados.En una etapa, pedía la cabeza de Fidel Castro en bandeja. Era el tiro al blanco por todo lo perdido. Tuvo que vivir aplatanado en Miami, mientras sentía el arrullo de la Habanera Tú o La Bayamesa en la distancia.Después de haber sido un conservador negado al diálogo con los autócratas de verde olivo y de oponerse a que un crucero cargado de católicos de la otra orilla viajara a Cuba en 1998, durante la visita de Juan Pablo II, Saladrigas mudó sus posiciones políticas de la ultraderecha al centro, tal vez un poco corrido hacia la izquierda.El por qué de su transformación es algo que no queda claro. Si creyéramos a pie juntillas sus declaraciones públicas, llegaríamos a la conclusión que su fe católica a prueba de misiles, fue una de las causas de su replanteamiento político. Hay quienes alegan otras razones.Desde su retrovisor, Carlos Saladrigas observa cómo las hojas del almanaque van cayendo inexorablemente y la economía cubana hace agua por todos lados. Castro II está apostando descaradamente por el capitalismo de Estado. Y una isla virgen abre sus piernas para, en un futuro cercano, recibir la danza de los millones. Quizás no quiere llegar tarde a la hora de repartir la tarta.Al menos eso piensa un sector del exilo y la disidencia en la isla. No se puede ser ingenuo. Algo se cuece en las alcantarillas del poder. En esa misma sala, hace unos meses, un fidelista a pie firme como Alfredo Guevara, respondió preguntas a “mercenarios vendepatrias” como Oscar Espinosa “Chepe”, mandado a encarcelar en la primavera del 2003 por su amigo Fidel.Por el Seminario San Carlos también han pasado tipos sospechosos, como Arturo López-Levy, graduado en una universidad estadounidense y profesor en Denver, primo de Luis Alberto López Callejas, yerno del General Raúl Castro y el mayor recolector de moneda dura en Cuba.La disertación de Carlos Saladrigas no fue nada del otro jueves. Periódico viejo. Lo que todo cubano conoce, porque al menos tiene un pariente en el exilio. La clave no fue la charla sosa y políticamente correcta. No. Fue el mensaje de ida y vuelta que envía Saladrigas a la disidencia y al exilio sobre el futuro de Cuba: las reformas están en camino y él quiere ser uno de los agentes del cambio.Después de su exposición, Saladrigas respondió una batería de preguntas. Deslizó varios análisis, de los cuales se desprende, que el empresario cubanoamericano no está realizando un juego estéril y está bien conectado e informado, más de lo que uno se pueda imaginar.Aseguró que dentro de 5 años la situación de Cuba indefectiblemente cambiaría. Y, por supuesto, no a más socialismo, contrario a lo que indicó recientemente en una conferencia de prensa el zar de la economía, Marino Murillo, cuando dijo que en la isla no acontecerían reformas políticas.Con serenidad y confianza, Saladrigas diseñó un futuro de ensueño. De una Cuba inclusiva, tolerante y rica. Para lograrlo, dijo, el país cuenta con un capital humano envidiable. El astuto empresario hizo un guiño al régimen al afirmar que el gran mérito de los hermanos Castro era haber sabido administrar la pobreza.“Hay naciones que pueden generar riquezas, pero no saben administrar la pobreza”, apuntó. En un intento de estimular a aquellos desalentados que están esperando la menor oportunidad para huir de Cuba, expresó: “Si tuviese 25 años, no me pasaría por la cabeza marcharme del país”.Carlos Saladrigas lo ve todo muy claro. Demasiado. Me llamó la atención que no cuestionara los cientos de detenciones de disidentes por la visita del Papa alemán o la golpiza a un espontáneo que gritó Abajo el comunismo en la Plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba. Tampoco nadie se lo preguntó.Y es que estos espacios abiertos por la Iglesia Católica generan cierta desconfianza y algunos, por no decir casi todos, asisten para ver y oír, no para indagar. Es la falta de costumbre tras cinco décadas escuchando un solo discurso. Y muchos aún no se lo creen.

sábado, 24 de marzo de 2012

CERTAMEN LITERARIO NUEVO PENSAMIENTO CUBANO

A propuesta de la Delegación para el Caribe,De la Corriente Liberal de la Disidencia Cubana, cubanos UnidosConvoca al certamen:NUEVO PENSAMIENTO CUBANOCon las siguientes ramas:
PENSAMAIENTO CRÍTICO, ECONOMIA Y LITERATURAEN LOS GENEROS DEENSAYO, NARRATIVA Y POESIA.BASES
1.- Podrá participar toda persona mayor de 18 anos, residente en Cuba.
2.- la obra será en idioma castellano, y de cualquier extensión.
3.- Habrá Primero, Segundo y Tercer Premio por cada una de las ramas del certamen.
4.- Cubanos Unidos de Puerto Rico premiara las obras:
Primer Premio $350.00
Segundo Premio $250.00
Tercer Premio $150.00
5.- Las obras se enviaran, por correo electrónico, a CERTAMEN DE NUEVO PENSAMIENTO CUBANO. CUNANOS UNIDOS:
ceiamerica@live.com
andrescandelario@gmail.com
iglesiasfaisel@yahoo.com
6.- Las obras deberán tener un lema o seudónimo y en archivo adjunto vendrá el nombre, dirección, teléfono y correo electrónico del autor.
7.- El plazo de admisión cierra el día 19 de mayo 2012.
8.- Cubanos Unidos de Puerto Rico elegirá un Jurado, con reconocidas personalidades que emitirá su Laudo el 19 de mayo de 2012, aniversario de la caída en combate, del Apóstol José Martí

AUTORES DEL CERTAMEN NUEVO PENSAMIENTO CUBANO

IDANIA S. BACALLAO ITURRIA.


Rancho Veloz, Villa Clara, Cuba, 1957. Graduada de Inglés. Ha recorrido el amplio mundo de la literatura a través de la Poesía, Narrativa y la Crítica. Su obra La Hija del Agua (Relato, Editorial Capiro) marcó su carrera literaria.
Poetisa, Narradora y Artista Independiente de la Plástica es autora de libros como Ana de mis amores (Edición AtomPress), Mujeres Raras (Edición AtomPress). Así como La Hija del Agua en Atom Press, Estados Unidos.
Y textos como Ojalá te llamaras María, Estoy loca por ti, Es bueno decir te quiero, y El día que voló la amapola se encuentran inéditos.
Con marcado acento erótico se presentará próximamente en los Estados Unidos su novela La Plegaria de la Yerbabuena, Editorial Atom Press.
En su haber la avalan premios y menciones en diferentes Talleres Literarios, tanto municipal como provincial. Así como en diferentes concursos literarios.
Textos suyos han aparecido en diferentes periódicos y revistas nacionales y extranjeras. Obras bajo títulos como: La amante de Eva le dice adiós a sus lamentos, Hombre de esta ciudad, Arrodillado ante el tatuaje de Mariela, La última noche de La Habana...
Presenta diferentes Exposiciones y diferentes Reconocimientos de sus obras plásticas y literarias. Tanto municipal, como provincial e internacional. La acompañan Diplomas y Premios acreditativos por su labor (varias) por el asesoramiento tanto literario como artístico que desempeña por complacencia en su municipio de Corralillo, provincia de Villa Clara.
Actualmente se encuentra escribiendo un libro titulado La mejilla equivocada, relatos cortos, muy contemporáneos, que demuestran una forma poetizada en su gran mayoría, mujeres de gran perspectiva humana diáfana en su feminismo post moderno. Apelando así, la autora, a fundir un lenguaje sencillo pero directo con su ya experimentada agudeza literaria.

jueves, 22 de marzo de 2012

NUEVA OBRA ENVIADA AL CERTAMEN NUEVO PENSAMIENTO CUBANO




ESCAPE PELIGROSO.
Por e-Maro
Hay un fuerte olor a ti
por todas partes,
debe de haberse roto alguna tubería
en el subsuelo,
o quizás las líneas transmisoras
fueron mal unidas.
De todas formas
no voy a avisar a reparaciones,
el ambiente es evocador
y me estoy llenando los pulmones a plenitud.
Lo único malo
es que alguien prenda alguna chispa.
La combustión ocurriría tremenda
y serías la causa de otro accidente
como cuando te conocí
y cometí el error de amarte
para siempre.
CERTAMEN LITERARIO NUEVO PENSAMIENTO CUBANO
A propuesta de la Delegación para el Caribe,De la Corriente Liberal de la Disidencia Cubana, cubanos UnidosConvoca al certamen:NUEVO PENSAMIENTO CUBANOCon las siguientes ramas:PENSAMAIENTO CRÍTICO, ECONOMIA Y LITERATURAEN LOS GENEROS DEENSAYO, NARRATIVA Y POESIA.BASES1.- Podrá participar toda persona mayor de 18 anos, residente en Cuba.2.- la obra será en idioma castellano, y de cualquier extensión.3.- Habrá Primero, Segundo y Tercer Premio por cada una de las ramas del certamen.4.- Cubanos Unidos de Puerto Rico premiara las obras:
Primer Premio $350.00
Segundo Premio $250.00
Tercer Premio $150.00

5.- Las obras se enviaran, por correo electrónico, a CERTAMEN DE NUEVO PENSAMIENTO CUBANO. CUNANOS UNIDOS:


6.- Las obras deberán tener un lema o seudónimo y en archivo adjunto vendrá el nombre, dirección, teléfono y correo electrónico del autor.7.- El plazo de admisión cierra el día 19 de mayo 2012.8.- Cubanos Unidos de Puerto Rico elegirá un Jurado, con reconocidas personalidades que emitirá su Laudo el 19 de mayo de 2012, aniversario de la caída en combate, del Apóstol José Martí

miércoles, 21 de marzo de 2012

CERTAMEN NUEVO PENSAMIENTO CUBANO

CON EL GLADIOLO DEL VEINTE NO CONDENO YO LAS PALABRAS

(OBRA EN CONCURSO)
Por Maita

Respiro.
Concateno el deseo con la llegada.

Conocernos vivos.
Hermosos.
Conocerme.
Ser el delfín libre sin esperas de crimen.

Recuperar la tierra.
La libertad.
Realizarme.
Realizarse.

No cobijarse como humanoide afligido
Como pulsando falsedades
Como máscaras que se inventan para seguir
bajo la herida luz de la dogmática letanía.

Llorar como se merece la historia.
Llorar sin miedo.

¡Lágrimas nuestras que están en el mar rodad sobre la sonrisa
y no sobre la tristeza!
¡Pero, llorad!

Llorar con el cuerpo enjaulado
como reflejo de las horas inolvidables del dogma.

¡Padre Nuestro sabed que estás en el cielo enarbolando
el gladiolo blanco de nuestras mujeres!

Veinte de mayo, junto al afilado cuchillo de Dios
vuelve tu rostro y sé el cincel
de las cenizas de Cuba sin aplausos.

¡No lo olvides!
¡No nos olvides!
¡Que no se te olvide!

Esta tierra nuestra Dios la hizo nacer de una hoja de mayo:
Nuestra humedad así se impregna de certeza.

Extiendo mis manos. Toco los pies de Cristo.
La palabra libertad se queda iluminada.
Y grito con anuncios sin herida en las manos.


Grito, grito, grito:
Sobre el abecedario oculto de las lunas de noche
Sobre los blancos gladiolos apaleados
Sobre las mujeres con llovizna de mayo.

El castigo es el candil apagado.
Los verdugos dejan su rezo de ciega represalia
como dejan sus pieles de ignorancia.

Ahora soy la vanguardia de la luz en nuestros rezos.
Ahora fui la madre de la sanción en penumbra.
Ahora somos juicio en el silencio ígneo de los salmos.

¡Y juremos…
Y juremos
Que Dios es el bendito mayo de Cuba!

Y, perdónanos María esta barcaza de isla clausurada.
Perdónanos, solo las olas del mar cuentan horrores del destino.

Perdónanos también Dios nuestro de esperanza.
Solo el gladiolo blanco de la batalla que nos invita a soñar
elige sus estaciones.

Veinte de mayo: Tu país de nombre América nos salva.
Como nos salvó Martí en su gesto de sol.
Por el abrazo del hermano reconquistado
por el beso de las manos unidas
por la canción apacible del verano.

Abro las alas. Floto.
Las melladuras de mi piel me dicen que baile
sobre las confesiones escondidas.

Y salto al son de la belleza del pez cuando la cubana Gloria
emerge como un célebre cervatillo Abriendo Puertas
al santo y seña de las trompetas que tocan
el aire reencarnado de nuestra histórica leyenda cubana.

Marzo/2012. Cuba.

lunes, 19 de marzo de 2012

CUENTO ENVIADO AL CERTAMEN "NUEVO PENSAMIENTO CUBANO"

X- Manuel, el ciudadano.

Lo primero que expresó el primer presidente de esta república en su primer discurso en la toma de posesión del cargo en 1902 fue: “Ya tenemos república. Ahora hacen falta ciudadanos.”
Manuel escuchó esto en una película muy vieja y se preguntaba si en verdad habríamos llegado a formar verdaderos ciudadanos en esta isla al borde del Caribe. Manuel lo duda.
Un ciudadano es una persona quien pertenece a un colectivo de otros muchos seres humanos distinguidos por cierto número de particularidades como el origen geográfico, el uso del mismo idioma, costumbres reconocidas y leyes aceptadas por casi todos que regirán una nación cualquiera. También existen derechos que son más o menos iguales en todo el mundo. Derechos y deberes universalmente reconocidos y aceptados que deben ser respetados o reclamados incluso con fuerza cuando sea necesario.
Entonces en Cuba nunca hemos tenido ciudadanos, pues ¿por qué permitimos a nuestro gobierno limitarnos en nuestros propios derechos y no se escucha ni una sola voz de reclamo?
Estrada Palma debe de estar aún sobre el estrado esperando alguna respuesta que no le acaba de llegar. ¿Dónde están los ciudadanos de Cuba? ¿Dónde sus derechos, el valor para reclamarlos, pues solo conocemos los deberes?
Manolo es un tipo que ha nacido un poco antes que la Revolución de los hermanos Castro y ha podido vivir en primera línea todos los acontecimientos que se han sucedido. Sus padres le habían llevado a ver los sucesos de Bahía de Cochinos cuando apenas los combates se habían apagado. En su mente permanecen grabados claramente como en un disco duro las imágenes del destrozo clásico de la guerra, los pedazos de camiones, tanques destruidos y abandonados, aviones derribados, muchísimos muertos de ambos lados. ¡Qué ferocidad entre cubanos! ¡Nos matamos cerca de cuatrocientos muertos en apenas sesenta y ocho horas! ¿De qué estamos orgullosos? Manolo no entiende.
Después llegó la Crisis de Octubre y tan solo ahora ha comenzado a comprender toda la extensión del inminente desastre que pendía sobre todos nosotros en términos de humanidad. Menos mal que los misiles estaban manejados por soldados y oficiales soviéticos y no en las manos de Fidel. De haber sido esto último no estuviéramos haciendo el cuento ahora entre montañas de escombros y cenizas calcinadas.
Después murió el ché. Noticia que arribó primero a manera de chisme increíble. Ya se había ido Camilo dentro de una historia que casi nadie cree. El país fue creciendo de susto en susto, de desastre en desastre, de descalabro en descalabro.
Manuel es uno más de los cubanos que no ha podido irse de Cuba, pero tampoco cree que lo vaya a hacer en cualquier momento cercano ahora cuando peor estamos. Considera que nos acercamos al final del camino y el tiempo que la historia nos encomendó para probar que el Sistema Socialista funciona y ¿qué hemos hecho?
Manolo ve como ahora Raúl intenta salvar en tres o cuatro meses lo que no pudimos lograr en 53 años cuando gastamos la mayor fortuna de la historia y el noventa por ciento de la población apoyaba al sistema naciente. Ya perdió su encanto por aburrimiento e improbabilidad manifiesta.
Manolo camina por las calles de la ciudad y tiene que tener cuidado de que no le caiga un balcón en la cabeza o se meta hasta la cintura en algún hueco pestilente de la acera.
La Cuba que tanto ama ya está literalmente destrozada e irrescatable por dentro y por fuera. Tal vez cuando lleguen los gringos en esta zona de Centro Habana se construyan los rasgacielos que necesitamos y vuelvan los concesionarios de autos como los Chevis, los Ford, los Cadillacs.
Manolo sueña como buen comunista que es, o eso cree él porque ya ni se sabe bien, con lo que hubiera podido hacer nuestro pueblo si Fidel no se hubiera dedicado a guerrear por todo el tercer mundo con el dinero que nos regalaron los soviéticos, con todos los incalculables recursos que nos enviaban, tal vez no, condicionados a servir como soldados universales, como cuando los misiles que nadie pidió.
Que orgullo si este pequeño país hubiera logrado un alto desarrollo de la sociedad, un avanzado estado de todas las esferas productivas, científicas, artísticas e intelectuales. El planeta estaría pendiente de los nuevos logros de los cubanos inmersos en perfeccionarnos y alcanzar el bello y tan ansiado Comunismo.
Pero ¿qué falló? ¿Fueron nuestros ineptos dirigentes, la clase media burguesa burocrática en su papel de muro opositor de los cambios por lo mucho que tienen que perder, los altos burócratas octogenarios status quo, o es que sencillamente el sistema socialista-comunista no funciona?
Quizás sea todo el conjunto o este sistema esté destinado para un poco más adelante cuando el desarrollo humano y sicológico así lo permita. Ahora tenemos un ejemplo muy claro de qué sucede.
Manolo medita y observa por enésima vez a su hijo adolescente mientras revisa la cocina por enésima vez en busca de algo que ingerir. Para él Fidel y la revolución deben ser algo muy alejados en la historia y muy por debajo en el nivel de prioridad frente al PlayStation o la computadora.
Cuál peso enorme le hemos colgado al izquierdismo cuando ya incluso asusta la palabra socialismo y se yuxtaponen las imágenes de ineficiencia, ineficacia, errores consecutivos y persistentes, apoyados por una férrea represión contra esa gran creciente parte de la sociedad que aún no acaba de entender o que nunca entendió.
Manolo, como Raúl Castro, sabe que esto se acabó. Ya no se podrá revertir medio siglo de fracasos en tan solo unos meses ahora transitando por un terreno social mucho más hostil.
¡Qué tristeza de ocaso para la generación del centenario, o ya casi centenaria, que generó este experimento social! Manuel está triste y lo siente por todas las generaciones que nos hemos perdido en el intento, por todos los muertos que al final no van a ver que la utopía no es más que eso mismo, inalcanzable e huidiza como un arcoíris a media tarde.
Es una lástima que los políticos no respondan por toda la humanidad que han dilapidado, por toda la existencia que han gastado en un experimento el cual ni siquiera sabían iba a funcionar y al final ustedes ven.
Nuestros enemigos siempre han estado en lo cierto y resulta que sus consejos y preocupaciones siempre fueron genuinos.
Ahora nos llega el capitalismo por asalto como un merecido castigo por tontos, pero resulta que parece que, según Raúl, se van a resolver la mayoría de los problemas. El gobierno pide a la población que realice lo que hasta hace tan solo unos días estaba prohibido o censurado. Lástima que no podamos traer de regreso a todos aquellos que fueron expropiados en el invierno del 68 para que nos muestren cómo se vuelve atrás y construimos un pueblo próspero.
A Manuel, el ciudadano, le llegó el capitalismo nuevamente sin permiso, aunque estaba avisado desde hacía mucho, pero no lo queríamos notar.
Ahora Manolo no sabe bien si está en un país de izquierda con una economía neocapitalista, o tan solo vive en una nación burguesa con rezagos comunistas ¿Quién le ayudará a pensar? ¿Carlos Marx o Jesús Cristo?
Por lo pronto la pregunta más inmediata de los últimos cincuenta años le salta a los oídos mientras observa la conocida silueta de la veterana esposa que le habla:
“¿Qué ponemos a la mesa hoy, cariño?”

lunes, 5 de marzo de 2012

http://www.barnesandnoble.com/c/faisel-iglesias

viernes, 2 de marzo de 2012

CERTAMEN LITERARIO NUEVO PENSAMIENTO CUBANO

A propuesta de la Delegación para el Caribe,
De la Corriente Liberal de la Disidencia Cubana, cubanos Unidos
Convoca al certamen:

NUEVO PENSAMIENTO CUBANO

Con las siguientes ramas:
PENSAMAIENTO CRÍTICO, ECONOMIA Y LITERATURA
EN LOS GENEROS DE
ENSAYO, NARRATIVA Y POESIA.
BASES
1.- Podrá participar toda persona mayor de 18 anos, residente en Cuba.
2.- la obra será en idioma castellano, y de cualquier extensión.
3.- Habrá Primero, Segundo y Tercer Premio por cada una de las ramas del certamen.
4.- Cubanos Unidos de Puerto Rico premiara las obras:



Primer Premio $350.00



Segundo Premio $250.00



Tercer Premio $150.00
5.- Las obras se enviaran, por correo electrónico, a CERTAMEN DE NUEVO PENSAMIENTO CUBANO. CUNANOS UNIDOS:
ceiamerica@live.com


iglesiasfaisel@yahoo.com
6.- Las obras deberán tener un lema o seudónimo y en archivo adjunto vendrá el nombre, dirección, teléfono y correo electrónico del autor.
7.- El plazo de admisión cierra el día 19 de mayo 2012.
8.- Cubanos Unidos de Puerto Rico elegirá un Jurado, con reconocidas personalidades que emitirá su Laudo el 19 de mayo de 2012, aniversario de la caída en combate, del Apóstol José Martí.

lunes, 27 de febrero de 2012

CARTA AL COLEGIO DE ABOGADOS DE PUERTO RICO



San Juan, Puerto Rico,
26 de febrero de 2012

Lcdo. Osvaldo Toledo Martínez
Presidente
Ilustre Colegio de Abogados de Puerto Rico

Este 19 de enero de 2012, en ocasión de la muerte en huelga de hambre del prisionero político cubano Wilmen Villar Mendoza, en una cárcel castrista, me dirigí a ese Ilustre Colegio de Abogados, a través de usted, su Presidente, rogándole un pronunciamiento y haciéndole saber además, que otro prisionero político, Vicente Tille Barahona, se había declarado en huelga de hambre y se prendió fuego y estaba en estado crítico.
Hoy le puedo agregar que un tercer preso político, Ernesto Borges Pérez, se ha declarado en huelga de hambre, solicitando que se le conceda atención médica y que autoricen llamadas telefónicas que, regularmente le conceden a los reclusos. Su padre hizo saber que tiene…”infección en los pulmones… enfisema pulmonar, un asma generalizada y nueve enfermedades crónicas… un riesgo total de ser un nuevo asesinato del régimen.” Desde hace días los medios de prensa ya hablan de que está en estado grave.
Le recordaba en mi carta que Wilmen Villar Mendoza no es el primer prisionero político que muere en huelga de hambre. Hace dos años, después de 86 días sin ingerir alimentos, murió Orlando Zapata Tamayo, reclamando un trato digno. Posteriormente la solidaridad internacional evitó la muerte del psicólogo y escritor Guillermo Fariñas, quien permaneció 123 días en un ayuno que estremeció la conciencia mundial, en protesta por la muerte de Orlando Zapata y exigiendo la liberación de los prisioneros políticos enfermos.
Sin embargo, no han sido los únicos cubanos que, ante la falta de derechos ciudadanos, han ofrecido lo único que tenían, sus cuerpos escuálidos y solitarios en celdas tenebrosas, como trincheras en una lucha desigual. Pedro Luis Boitel, líder universitario y combatiente contra las dictaduras de Batista y Fidel Castro, fue el primero, y ya suman 15, de una pléyade de héroes que han seguido, durante estos más 50 años de castrismo, el dramático camino al martirologio.
Este sábado 25 de febrero el diario puertorriqueño El Nuevo Día, en su página 60, reportaba que “El Archivo Cuba, una prestigiosa institución dirigida por la investigadora María Werlau, ha documentado, hasta diciembre de 2008, 5, 782 fusilamientos, asesinatos y desaparecidos, 515 muertes en prisión por negligencia médica, suicidas y accidentes, 15 prisioneros políticos dejados moriré en huelga de hambre, 77 000 en intentos de salidas del país y 2 millones de exiliados.”
En mi carta le recordaba además, que en Cuba, la Constitución Socialista expresa en su artículo 5, que quien dirige sociedad, estado y gobierno es el Partido Comunista, por lo que ya dicho cuerpo deja de ser la “ley suprema” y se hace insostenible, en estricto valor de ciencia, llamarla “Constitución” y por tanto en Cuba no existe un estado de derecho que garantice a sus ciudadanos un juicio justo e imparcial.
Finalmente le expresaba que el Colegio de abogados de Puerto Rico, al cual he pertenecido desde que me licencié, ocupando incluso responsabilidades en la Comisión de Relaciones Internacionales, como garante de la conciencia jurídica, de la solidaridad y fraternidad caribeña, esperábamos que sabría, como lo ha hecho otras veces por otras causas del mundo, aun de lejanas latitudes e historia, expresar su dolor y reclamo porque cese la violación de los derechos humanos en la isla hermana y se le dé un trato humano y justo a los prisioneros políticos y exija que sean llevados a la justicia a los responsable de tales crímenes.
A un mes de dicha carta hemos recibido el silencio como respuesta. No es la primera vez que ante denuncias de violaciones de los derechos humanos en Cuba, esa institución que usted dirige, haya guardado silencio. Más aun, tiempo atrás conocimos que había sido invitado el ex Fiscal General de la Republica de Cuba, Dr. Ramos de la Cruz Ochoa, a ofrecer una conferencia en ese Ilustre Colegio, personaje encargado de darle un burdo barniz jurídico a los crímenes de estado que se cometieron, algunos de ellos en mi presencia, por el régimen de los hermanaos Castro, los cuales denuncié estando dentro de Cuba, por lo que fui detenido varias veces y finalmente expulsado del país, con la amenaza de: “te vas o te desaparecemos”..
Recordaba como ese sujeto, que la Presidencia del Colegio de Abogados de Puerto Rico invitaba, pidió pena de muerte contra René Salmerón, después de pasada la prueba en el juicio, cuando la propia víctima del delito, antes de morir, declaró que había sido otro el asesino… Pero el régimen necesitaba dar un escarmiento y Ramón de la Cruz Ochoa, presto y gozoso fue el personero de la muerte.
Publicado está otro testimonio de un secretario del Tribunal de la Habana que expresa:
“A finales de 1983, trabajaba yo en una oficina del Minint, cuando me visitó el coronel Armando Herrera Leal, Director del Combinado del Este y me pidió el listado de los reclusos que tenían más de dos hechos de sangre en la prisión. Es decir, que quería saber quines eran los grandes matarifes allí.
La lista estuvo en unos minutos y entonces pidió los expedientes de aquellos reclusos y una vez los tuvo en las manos se los llevó. Eran las diez de la mañana. A las dos de la tarde regresó Herrera con los expedientes y la sentencia de muerte para cada uno de aquellos criminales ya firmadas por Ramos de la Cruz Ochoa, por entonces, Fiscal General de la Republica.
Roberto Orta, un sargento aventurero, que poco después murió en un accidente, se encargó de reunirlos a todos, incluidos dos que estaban en una celda de castigo. No se me olvida que uno de ellos, un negro robusto, intuía lo que les iba a suceder. Me van a fusilar, me van a fusilar, no cesaba de gritar desesperado. Roberto Orta, haciendo gala de su personalidad despiadada, le dijo: si, te vas para la Cabaña que esta noche te joden. Tan pronto se fue los fusilaron a los siete. Los fusileros eran cadetes de la academia del Minint, alguno de los cuales vi después sirviendo muy orgullosos en la Brigada Especial de la Policía Nacional Revolucionaria.
Los siete ataúdes estaban listos, uno al lado de otro. Un médico, con su bata blanca, fumaba nerviosamente mientras los ejecutaban uno a uno. Después certificó su muerte
Esa noche terminó la carrera criminal de siete connotados asesinos. Por casi un año no se reportaron incidentes de violencia en la cárcel, tal vez porque aquel acto bárbaro sirvió de escarmiento para el pueblo del abismo como los llamó Jack London.
Como miembro de ese Colegio y preocupado por la deshonra que significaba para ese cuerpo, invitar a quien conocemos como un criminal, me dirigí al entonces Presidente de ese Colegio de Abogados, Lcdo. Arturo Hernández. Pocos minutos me prestó atención. Cuando se dio cuenta que denunciaba a un agente castrista, me colgó el teléfono.
Me solidarizo con el Colegio de Abogados de Puerto Rico en su aspiración a opinar sobre las personas que aspiran a ser jueces, en su tarea de elevar la conciencia jurídica de país, en su promoción de la solidaridad y la superación técnico profesional, en su lucha contra la pena de muerte – claro no solo en algunos países -.
Esperando que, con la presidencia de usted, que prometía “despolitizar el Colegio”, y seguro de que el derecho es una ciencia social autónoma y que las ciencias, como las artes, no son ideologías, considere apropiado permanecer en la institución.
Sin embargo, el reiterado silencio del Colegio de Abogados de Puerto Rico, ante las violaciones de los derechos humanos en Cuba y la decisión de darle voz al ex Fiscal General de la Republica de Cuba, notorio ejecutor de crímenes de estado, me hace suspender, por un elementar deber, mi condición de miembro de dicha institución, mientras esa actitud persista en sus líderes.
Atentamente

Lcdo. Jesús Faisel Iglesias García
Miembro del Colegio de Abogados de Puerto Rico,
Delegado para el Caribe de la Corriente Liberal de la Disidencia Cubana,
Fundador de la Corriente Agramontista de Abogados
Disidentes y Delegado en Puerto Rico
Del Comité Cubano de Derechos Humanos.

domingo, 12 de febrero de 2012

EN HUELGA DE HAMBRE NUEVAMENTE

Retoma huelga de hambre el preso político Ernesto Borges. Su padre, Raúl Borges, afirma que las autoridades carcelarias incumplieron sus promesas.
El prisionero político cubano Ernesto Borges Pérez había suspendido el 16 de enero de 2012 una huelga de hambre que realizaba para exigir a las autoridades carcelarias del Combinado del Este, que le concedieran atención médica y autorizaran las llamadas telefónicas que regularmente le conceden a los reclusos.
Sin embargo, un mes después las autoridades no han cumplido y por eso decidió retomar la protesta.
Raúl Borges, padre del prisionero lo visitó en la cárcel y dijo a Radio Martí que “él retoma esta huelga, porque lo habían mantenido en un área de castigo, en una celda mugrienta, donde las aguas albañales le caían arriba a la hora de bañarse”.
Manifestó que Borges está en una celda oscura, sin llamadas telefónicas. “En esta visita no se nos dio respuesta de la solución de los problemas fundamentales, y es lo que determina que Ernesto retome esta huelga”.
Agregó que la oposición está muy preocupada, porque “no dudamos, realmente que el régimen dictatorial de los hermanos Castro tenga planificado un asesinato”.
Borges indicó que su hijo tiene “infección en los pulmones (...) enfisema pulmonar, un asma generalizada y nueve enfermedades crónicas (…) un riesgo total de ser un nuevo asesinato del régimen”. (Audio)
Desde Matanzas, Iván Hernández Carrillo, exprisionero de conciencia del Grupo de los 75, se solidarizó con Borges Pérez, y exhortó a la opinión pública internacional y a las organizaciones de derechos humanos a impedir que el opositor se convierta en “un nuevo mártir dentro de las prisiones castristas”. (Audio)

martes, 7 de febrero de 2012

TURBAS AMENAZAN CON MACHETES A DISIDENTES

El Movimiento Cristiano Liberación denunció la represión desatada por el gobierno cubano en enero contra la organización opositora. La Seguridad del Estado y los CDR hicieron reuniones en Palma Soriano, Santiago de Cuba, donde pidieron agresividad y violencia contra los activistas, precisó el Movimiento. La organización reporta que la noche del 29 de enero, varios sujetos con machetes persiguieron al opositor Jaime Madlum, mientras caminaba con su esposa por la calles de la localidad. También denuncia que oficiales de la Seguridad del Estado amenazaron a Rosa María Rodríguez Gil, madre del prisionero Yosvany Melchor. La nota indica que agentes del gobierno incrementaron la vigilancia en torno al hogar de Oswaldo Payá Sardiñas, en la capital cubana. Además, la policía del régimen entró al hogar de Ricardo Montes Purón, en La Habana, y amenazó a su esposa, según la denuncia del Movimiento Cristiano Liberación, publicada en su sitio de Internet.
Activistas en Velazco, Holguín, denunciaron que los CDR están realizando reuniones públicas instando a agredir a los integrantes del Movimiento Cristiano Liberación.
El activista Yordan Mariño denunció a Orestes Rosales Santorio coordinador de los Comités de Defensa de la Revolución en Holguín, por haber ordenado la represión violenta contra los opositores.
El activista tiene la certeza de que los maltratos físicos y verbales tendrán lugar con el apoyo de un grupo de personas partidarias de los métodos represivos del régimen. "Está incitando a los vecinos a la violencia,” insistió Mariño.
Yona Rodríguez, miembro del Movimiento de Jóvenes por la Democracia también calificó de peligrosa y preocupante la situación que afrontan los activistas de los derechos humanos en Cuba, y aclaró la importancia de advertir sobre estas amenazas.

viernes, 3 de febrero de 2012

MONTANA IMPULSA VIAJES A CUBA

El callejón de Hamel es uno de los destinos que promueve la cámara de comercio de Montana.
La Cámara de Comercio de Montana está ofreciendo a cualquier residente del estado con un pasaporte válido la oportunidad de viajar a Cuba el próximo otoño.La entidad se ha asociado con una compañía de viajes autorizada por el Departmento del Tesoro para llevar legalmente personas a la isla.El Presidente y ejecutivo principal de la Cámara, Webb Brown dijo a la cadena NBC que las excursiones, con un cupo de 30 personas y un costo per cápita de 3 mil 299 dólares, serán una oportunidad para aprender sobre el país caribeño y hacer conexiones con vistas al futuro.Según la información disponible en la web de la Cámara de Comercio de Montana, los viajeros visitarían lugares turísticos como el Valle de Viñales, Trinidad y la fábrica de tabacos Partagás. También podrían relacionarse con los cubanos en lugares como los Museos de Playa Girón y de la Alfabetización, el Callejón de Hamel, un templo de santería y una escuela y círculo infantil.