martes, 10 de febrero de 2009

MANIFIESTO DE LA CORRIENTE AGRAMONTISTA.

El centro de espionaje más importante para el castrismo es Miami. La existencia de una comunidad exitosa en lo económico, políticamente militante y genuinamente patriotica, constituye una amenaza para el régimen.
En consecuencia, no hay porque dudar de que el principal objetivo de la inteligencia raulista sea penetrar las diferentes organizaciones del exilio.
No nos debe extrañar que antiguos represores y militantes del partido, de la noche a la mañana aparezcan en Miami. Muchos, seguramente la mayoría, son el resultado de una larga lucha con sus conciencias. Otros, sin embargo, son los agentes necesarios.
Nos llama poderosamente la atención de que, quienes en Cuba tenían el método de ordene y mando, la dictadura de las mayorías en contra de las minorias, el mando centralizado - militantes del PCC, miembros de las Fuerzas Armadas raulistas, funcionarios en agencias internacionales, algunos sin tan siquiera haberse manifestado a favor de la Disidencia cuando estaban en Cuba- , hoy sin haber sido acusados de traidor, desertor, ni de haber cumplido cárcel, se proclamen opositores, Delegados o Representantes en el Exterior de organizaciones cuyos principios le son agenos y que con su actuar niegan.
Dos concepciones fundamentales de la sociedad, el estado y el derecho ha conocido el mundo occidental: la del estado como instrumento del hombre, la de los derechos humanos, la del poder civil, el contrapeso de instituciones, la de la libertad de expresión y conciencia, de frenos al estado (derechos que vienen consagrandose desde que se le arrancó la carta a Juan sin Tierras) ... y la concepción del estado como soberano, como director de la sociedad, la del mando centralizado, que se consagrara en Francia, inspirada en Roseau yque fue llevada a la practica por el Robespierre, que fusilaba a sus enemigos y destruyó París.
En Cuba esas dos concepciones de la socieded y el estado se manifestaron de manera aguda desde los primeros momentos de las luchas independentistas, personificadas en Céspedes y Agramonte, en la Asamblea de Guaimaro; belén institucional de la nación cubana.
Céspedes quería un mando centralizado - se autoproclamó Capitán General del Ejército Libertador -, para garantizar de manera rápida la independencia, como paso previo a la democratización de Cuba. - Hoy el castrismo utiliza el mismo método expresando que no puede haber democracia mientras exista el imperialismo yanquy-.
Agramonte se levantó contra Céspedes y alertó de que de nada valía la independencia de Cuba sin la liberación de cada cubano (Patria es humanidad, dijo José Marti), e hizo consagrar en la Constitución de Guaimaro, la tripartición de poderes, los derechos individuales y que el soberano fuese el ciudadano.
LA CORRIENTE AGRAMONTISTA es pues, una corriente de pensamiento - no una organización - acerca de la concepción del estado y el derecho cubanos, que naciera en virtud del pensamiento y la acción de Ignacio Agramonte, consagrándose en la Asamblea de Guaimaro en 1869 y que hoy, con los mismos bríos de aquel patriota se abre paso por los caminos de la patria.
A esa corriente de pensamiento, los comunistas de ayer, los raulistas de siempre, de manera consciente o inconsciente, pretenden encerrar en una organización - con sus jefes y sus secuaces - de modo que le permita a la Seguridad del Estado saber quién es la cabeza, quien es el brazo derecho y de qué pata cojeamos.
Son tan burdos que pretendieron prohibir el ejercicio de la libertad de pensamiento y conciencia de verdaderos fundadores de ese movimiento, tratando de desautorizar manistaciones de compañeros que hacen ejercicio de su libertad.
En consecuencia volvemos a proclamar hoy que la Corriente Agramontista no es una organización, sino una corriente de pensamiento referente a la concepción de la sociedad, el estado y el derecho cubano. Que por tanto no puede tener jefes ni delegados. Es una concepción, una conciencia, un camino en la historia de la patria.
Por tanto negamos la existencia de ciertos personeros (de origen castrista) que se erigen en representantes de una organización a la que, de manera usurpadora, ilegal y contrario a su propia naturaleza, denominan Corriente Agramontista.
Rechazamos la desfachatez de pretender silenciar al Lcdo Juan José López, verdadero fundador en Cuba de dicha Corriente de pensamiento y la desvergonzada voluntad de negar a los fundadores.
Condenamos el ilegal robo intelectual de apoderarse de un nombre - reconocido en la historia y el derecho cubanos -, sin siquiera prever las consecuencias que ello puede significar en un país donde impera el estado de derecho.
Lcdo Jesés Faisel Iglesias García
Fundador de la Corriente Agramontista.
Lcdo Juan José López
Fundador de la Corriente Agramontista

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