miércoles, 14 de abril de 2010

TESTIMONIOS DE TORTURAS A ORLANDO ZAPATA TAMAYO


Este tan solo fue el inicio de una desaforada historia de crueldades contra Zapata. Varias veces vi a los carceleros sacarlo de la celda con las manos esposadas y sin camisa, lo tiraban al suelo y cogiéndolo por los pies lo arrastraban unos 200 metros por las aceras ásperas de hormigón hasta llegar al área militar. También solían atravesar una cancha de baloncesto de piso de grava, ocasionándole lesiones en la piel.
A fines del año 2003, durante una requisa general, los guardias lo encadenaron y arrojaron al piso para que el primer teniente Quintana le diera una descomunal patada en la cabeza, inmediatamente cayó sobre él un enjambre de uniformados quienes lo apalearon presos de odio y sadismo. Por esos mismos días varios militares lo esposaron otra vez y el jefe de la prisión, el Teniente Coronel Wilfredo Velásquez Domínguez, le rompió la boca de un piñazo mientras que sus subordinados le daban golpes con las porras.
http://elauditorioimbecil.blog.....apata.html

martes, 13 de abril de 2010

SILVIO SE RINDE ANTE MONTANER

SILVIO RODRIGUEZ: tercera réplica a Carlos Alberto MontanerMontaner:

Veo que te estás esforzando, pero yo no puedo pasarme la vida en esto, que para ti es como ir a tu oficina y para mí significa ausentarme de mi trabajo. Me despido con la misma propuesta que ya hice: abandona la guerra fría, ponte a luchar contra el bloqueo, hazle bien a la niñez de esta tierra en que tú fuiste niño. Si eres capaz de dignificarte ante la infancia, todos venceremos un poquito.

Cordialmente,

Silvio Rodríguez

CARLOS ALBERTO MONTANER NO CANTA Y SILVIO RODRIGUEZ NO PIENSA

Carlos Alberto Montaner
Madrid, 13 de abril de 2010

Estimado Silvio Rodríguez:
Celebro que mantengamos este intercambio epistolar. No creo, como afirmó el profesor Emilio Ichikawa con humor, que es un diálogo imposible porque yo no canto y tú no piensas. Es verdad que yo no canto, pero es evidente que tú piensas. Sé que para ti esta polémica tiene un costo en fricciones y presiones. Conozco el paño. Pero esto sí va siendo una batalla de ideas y no esos aburridos monólogos propagandísticos a que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación cubanos. Ya les he pedido a todos los websites a los que estoy vinculado y con los que tengo buenas relaciones que reproduzcan tus textos completos. Si entras en www.carlosalbertomontaner.com o en www.firmaspress.com podrás confirmarlo. Les he solicitado a los diarios que publican mi columna que no olviden incluir tus escritos. Espero que tú hagas lo mismo con Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores y el resto de los sitios de Internet vinculados al régimen cubano y a su aparato de información.
Silvio:
Como te veo tan firme en tu deseo de comunicar tus ideas y de informarte sin obstáculos ni censuras, creo que debes pedir pública y enérgicamente esos mismos derechos para el resto de nuestros compatriotas. Eso es lo honorable. Debes encabezar esa protesta para que Yoani y los periodistas independientes puedan divulgar sus textos sin ser encarcelados, golpeados o amenazados por la policía. Tras leer lo que escribes, estoy seguro de que te parece repugnante que la policía política se dedique a impedir que los cubanos oigan estaciones de onda corta, vean por cable los canales de la televisión extranjera y se vinculen a Internet. No es justo que sólo tú, Amaury Pérez y otros pocos privilegiados tengan acceso a esas fuentes de información. Eso debes denunciarlo. Es un escandaloso agravio comparativo.
Silvio:
Por supuesto, es importante –luego explico por qué— que conozcas las críticas de José Martí a Marx y al socialismo. Cuando murió el pensador alemán en 1883, Martí, que no ignoraba su obra, escribió una frase perfecta para precisar su juicio crítico: “Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres”.
Es decir, Martí, como cualquier persona compasiva, admiraba las intenciones de Marx, pero como cualquier persona sensata y conocedora de la naturaleza humana, censuraba sus métodos violentos. Razonamiento que reitera años más tarde en una carta a su amigo Fermín Valdés Domínguez: “Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en los que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…”.
Silvio:
Como has dedicado una de tus más bellas canciones al Mayor General Ignacio Agramonte, tan admirado por Martí, el gran héroe militar y civil de la Guerra de 1868, te transcribo un párrafo de lo que Agramonte, y probablemente muchos de los jefes insurrectos más educados, pensaban del centralismo y del comunismo: “La centralización hace desaparecer ese individualismo, cuya conservación hemos sostenido como necesaria a la sociedad. De allí al comunismo no hay más que un paso; se comienza por declarar impotente al individuo y se concluye por justificar la intervención de la sociedad en su acción destruyendo su libertad, sujetando a reglamento sus deseos, sus pensamientos, sus más íntimas afecciones, sus necesidades, sus acciones todas”.
Hay otros pasajes muy reveladores que muestran el rechazo del Apóstol al colectivismo (como la reseña que Martí le hace a La futura esclavitud de Herbert Spencer), pero a estas alturas discutir lo que Martí pensaba de Marx y del socialismo sería un ejercicio académico casi inútil, si no fuera porque Fidel Castro ha montado la legitimación histórica de su dictadura sobre la falsificación del pensamiento de Martí.
Silvio:
El absurdo silogismo que Fidel les ha impuesto a los cubanos, y que espero que tú, como persona inteligente, no suscribas, tiene la siguiente secuencia: la revolución tomó el curso marxista porque ésa, o muy cercana a ésa, era la ideología de Martí; quienes gobernaron la República, entre 1902 y 1958, traicionaron el ideario martiano; los revolucionarios que derrotaron a Fulgencio Batista, y desde entonces controlan el país, son los verdaderos herederos del espíritu de Martí y de los mambises que pelearon contra España por la independencia.
El colofón de esta disparatada fantasía histórica, absolutamente alejada de la verdad, es que la autoridad moral para mandar a los cubanos la tiene Fidel Castro con carácter permanente porque él es el descendiente directo de Martí, una figura por la que los cubanos tenemos una devoción especial, ergo su estirpe moral, la de Fidel, es la de los luchadores independentistas del siglo XIX.
Silvio:
No es cierto: las raíces del régimen cubano están en las supersticiones del marxismo-leninismo, en el modelo de gobierno calcado de la Unión Soviética, y en las prácticas de control político aprendidas del KGB. Martí, que era un demócrata liberal convencido de las virtudes republicanas, creyente en la existencia de los derechos naturales, no tiene la menor responsabilidad en este engendro. Fueron Fidel, Raúl y el Che los que traicionaron un movimiento insurreccional que prometía elecciones democráticas, libertades y la vuelta a la Constitución de 1940. Lejos de venir de Martí, la dictadura de los Castro traicionó el ideario martiano. ¿Recuerdas cuando Fidel, al principio, juraba una y otra vez que ni él ni la Revolución eran comunistas?
Silvio:
Es verdad que muchos cubanos no tenían casa propia. La nuestra, la que visitaba Fidel para conversar con mi padre, su amigo, en la calle Tejadillo, y a donde alguna vez acudió junto a mi tío Pepe Jesús Ginjaume Montaner, jefe de Fidel en la violenta organización llamada Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR), también era alquilada. ¿Y qué? Celebro que hayas podido comprar una casa con el fruto de tus éxitos. Pero, ¿la puedes vender? ¿Puedes disponer de ella como en los países libres disponemos de las propiedades? Si es así, gozas de un raro privilegio. En cambio, si te sucede como al resto de los cubanos, no has comprado una casa, sino el precario derecho a usar una vivienda en las condiciones que el gobierno dispone. Cuba, además, debe ser el único país de Occidente en el que un buen profesional, trabajador, prudente y ahorrativo, no puede adquirir propiedades con el fruto de su esfuerzo porque el gobierno lo impide. No todos tienen tu suerte.
Silvio:
Los cubanos quieren tener propiedades realmente. Quieren poder venderlas y comprarlas sin que el Estado los persiga. Quieren abrir sus propios negocios, como hacen los extranjeros. Quieren retomar el control de sus vidas, secuestradas por los burócratas del Partido bajo la vigilancia de la policía política. Quieren generar riqueza y disfrutarla. ¿Por qué los jugadores de béisbol o los boxeadores no pueden explotar su talento en el extranjero en su propio beneficio sin ser tratados como traidores por el gobierno? ¿Por qué para poder vivir bien tienen que arriesgarse a navegar en una balsa hasta la Florida o “desertar” en un viaje al extranjero? ¿Cómo se puede defender un régimen que declara que el cerebro de la Dra. Hilda Molina (entre mil ejemplos) le pertenece a la revolución y la deja retenida en Cuba durante más de una década sin poder usar ni su cerebro ni sus hábiles manos de neurocirujana? ¿No te resulta eso un atropello abominable contra el derecho de las personas a definir y buscar su propia felicidad?
Silvio:
Supongo que una parte importante de tus ingresos deriva de los dólares o euros que recibes en calidad de derechos de autor. Eso me parece muy bien, pero ¿qué pasa con ese 99.99% de cubanos a los que solamente les pagan en pesos? Oficialmente, el peso y el CUC, que es la divisa convertible cubana, valen aproximadamente lo mismo. El salario promedio de los cubanos es de unos 300 pesos. Sin embargo, en el mercado paralelo, que es oficial y es el de verdad, el que cuenta, el cambio es de 20 a 1. Los cubanos ganan, realmente, unos cincuenta centavos de dólar al día. Es la estafa perfecta, Silvio. El gobierno, como los peores tahúres, maneja dos monedas: a los obreros cubanos les pagan por su trabajo con la moneda mala, pero les venden los productos apetecibles en la buena.
Silvio:
Dices que has señalado lo que te parece criticable del proceso. No me consta. Ojalá. Como soy admirador de tu obra conozco varias de tus canciones, pero no todas. No sé si alguna vez alzaste tu voz en el parlamento contra la represión y la censura, o si escribiste alguna canción en defensa del proletariado esquilmado y sin derechos, pero, si ocurrió, yo no tuve noticias. Ignoro si alguna vez te inspiraste en los miles de balseros ahogados tratando de alcanzar la libertad. No recuerdo una sola línea tuya en defensa de los héroes de la revolución fusilados o encarcelados por la dictadura. Ojalá existan esos testimonios.
Silvio:
No estoy hablando de los militares de Batista, que fueron, por cierto, condenados a muerte o a largas penas en juicios sumarios sin garantías, sino de Huber Matos, Comandante de la Revolución, que pasó 20 años en la cárcel por escribirle a Fidel una carta privada en la que renunciaba al Ejército Rebelde por no estar de acuerdo con el comunismo. Me refiero a Mario Chanes, que acompañó a Fidel y a Raúl en el asalto al Moncada y luego en la expedición del Granma, y cumplió 30 años de presidio injusto. Me refiero a los cientos de dirigentes y militantes de la revolución a los que la dictadura mató o trituró en las cárceles. Supongo, Silvio, en que concuerdas conmigo en que esa crueldad era criticable. ¿La denunciaste?
Silvio:
Afirmas que no te molesta padecer un “gobierno de ancianos” y me adviertes que yo también formé mis juicios morales, mi percepción de la realidad y de los conflictos sociales hace medio siglo. Pero hay una diferencia, Silvio: el rasgo más evidente y lamentable de los hermanos Castro es la incapacidad para aprender y cambiar. Estos señores, tras medio siglo de fracasos, y tras haber devastado a Cuba con los caprichos más inverosímiles (desde fabulosas vacas lecheras hasta dulces vaquitas enanas y caseras; desde gallineros domésticos hasta hortalizas hidropónicas en el cuarto de baño), continúan aferrados al disparate del colectivismo como objetivo de la sociedad y al palo y a la represión para alcanzarlo.
Silvio:
Estos hermanos son incapaces de aprender. Son autistas políticos indiferentes a la realidad. Confunden la terquedad con los principios. ¿No escuchaste a Raúl, muy ufano, decir recientemente que primero desaparecería la Isla antes que cambiar? Y Fidel lo felicitó al día siguiente, lo que era una forma de felicitarse a sí mismo, porque lleva décadas insistiendo en esa barbaridad, como si la vida de millones de compatriotas les importara un rábano.
Silvio:
Y es que les importa un rábano. ¿Recuerdas –Raúl aludió a aquel episodio muy orgulloso— durante la peligrosísima Crisis de los Misiles de 1962, cuando el mundo estuvo al borde de la destrucción, el mensaje de Fidel a Kruschev pidiéndole que atacara preventivamente a Estados Unidos y desatara la Tercera Guerra mundial, a sabiendas de que en la represalia morirían todos los cubanos? Pero lo terrible no es que entonces aquellos jóvenes desbordantes de testosterona revolucionaria hayan incurrido en esa petición irresponsable y asesina, sino que, medio siglo más tarde, ya ancianos y llenos de nietos, reinciden en la misma imprudencia criminal. Eso es lo grave: no cambian.
Silvio:
Como me comparas con los Castro, porque también a los 67 años ya soy viejo, te explico la diferencia entre los Castro y la mayor parte de los adultos. El problema no está en la edad. Hay viejos como Adenauer, Churchill, De Gaulle o Reagan que sirvieron a sus países en la ancianidad. Como soy un hombre normal, abierto a las influencias exteriores, siempre dispuesto a aprender de la experiencia y a pedir perdón cuando me he equivocado o a revocar decisiones erróneas, he cambiado mucho a lo largo de mi vida y, creo, para bien.
Silvio:
Comencé siendo, como tantos cubanitos ignorantes de hace medio siglo, un “revolucionario” radical confiado en que la justicia y el buen gobierno llegarían a mi país de la mano de un grupo de barbudos bienintencionados. Luego, cuando me desengañé, a base de paredón y calabozo, pasé a ser un socialdemócrata confiado en el papel redistribuidor de un estado justiciero. Más tarde, por las lecturas y la experiencia, me transformé en un liberal convencido de la superioridad moral y práctica de las ideas de la libertad para lograr sociedades más prósperas, libres y habitables. En suma, mientras millones de cubanos, y yo entre ellos, hemos cambiado, estos empedernidos hermanos Castro continúan anclados en el lugar de origen, repitiendo e insistiendo en las tonterías que aprendieron en las conversaciones de café cuando eran unos mozalbetes escasamente instruidos. Eso es gravísimo.
Silvio:
Esa incapacidad para rectificar que tienen estos dos señores (y otros de su entorno) es lo que explica uno de los fenómenos más asombrosos de cuantos ha generado la revolución cubana: el intenso fracaso material que ha provocado. Por primera vez, en los cientos de años que tiene Cuba de historia occidental, tres generaciones sucesivas de cubanos han padecido la extraña experiencia del empobrecimiento progresivo. Mañana siempre es peor que hoy. En Cuba, hasta la llegada de la revolución, la norma era que los padres vivían mejor que los abuelos y los hijos mejor que sus padres. Pero esa tradición terminó cuando estos caballeros tomaron el timón del país y los cubanos aprendieron la amarga lección de que la vida, lejos de mejorar, empeoraba. Hasta Raúl Castro lo ha admitido públicamente, desesperado, cuando manifestó que ni siquiera hay leche para los niños cubanos cuando pasan de los siete años. ¿Te imaginas? Ni un miserable vaso de leche.
Silvio:
Ese es el gobierno más ineficiente que hemos padecido los cubanos en toda nuestra atormentada historia. La calidad material mínima de cualquier sociedad se mide por seis elementos básicos: la alimentación, la vivienda, la electrificación, el transporte, las comunicaciones y el acceso al agua potable. En los seis, la revolución ha transformado la convivencia en una pesadilla. La comida escasea, está racionada, es muy pobre o es inalcanzable para el sueldo miserable de los trabajadores. Hay un déficit de viviendas que excede al millón de unidades, mientras más de la mitad de los hogares están en condiciones deplorables. Cuando falta el subsidio petrolero de Hugo Chávez, como cuando desapareció el que proporcionaba la URSS, cortan la luz intermitentemente. El acceso a teléfonos o correo es de los peores de América Latina, y no digamos Internet, que se obstruye por razones políticas. Las calles, carreteras y transporte público son un castigo demoniaco contra el pueblo. Los acueductos, infectos y rotos, pierden el 60% del agua disponible y la que llega es poca y esporádica. ¿Si en medio siglo de gestión, sin ninguna obstrucción parlamentaria, lejos de solucionar estos problemas esenciales, ese gobierno, minuciosamente torpe, los ha agravado, quién puede creer que, con el mismo sistema, con los mismos métodos y con la misma gerencia, algún día los resultados van a ser diferentes?
Silvio:
Celebro que estemos de acuerdo en que hay que abolir la pena de muerte. Pero no es cierto que esa medida cruel se deba al acoso de la CIA. Tú sabes perfectamente que mucho antes de que el gobierno de Estados Unidos intentara derrocar la dictadura comunista, la revolución, desde su inicio mismo, había fusilado a miles de personas. Tú no ignoras que, incluso antes de triunfar, ya los rebeldes fusilaban sin miramientos en la Sierra Maestra. Los Castro no conocen mejor escarmiento ni mejor forma de intimidación que el paredón. Matan, sencillamente, porque para ellos la vida de los otros no vale nada. Ni siquiera la del general Arnaldo Ochoa y el coronel Tony de la Guardia, sus mejores oficiales.
Silvio:
He oído antes el argumento de que los demócratas de la oposición carecen del apoyo del pueblo. Lo escuché en la España del franquismo donde, en efecto, el Partido Socialista apenas tenía un centenar de miembros activos antes de la desaparición del Caudillo. Lo escuché en Checoslovaquia, cuando se burlaban de la Carta 77 que encabezó mi admirado Vaclav Havel, porque la oposición contra la dictadura comunista apenas llegaba a dos docenas de valientes. ¿Y qué ocurrió cuando se abrieron los cauces de participación y los oprimidos pudieron decir su verdad? Ocurrió que los demócratas instantáneamente se multiplicaron por millones y los partidos oficialistas se encogieron hasta casi desvanecerse en medio de la vergüenza. Ocurrió que el pueblo pudo estrenar su verdadero rostro y manifestar sus creencias reales. En Cuba no será diferente.
Silvio:
Tú opinas que en las cárceles cubanas se trata bien a los prisioneros. ¿Qué es para ti encerrar durante años en un calabozo tapiado, sin luz, en medio de alimañas, casi sin alimentos ni agua, a numerosos presos políticos? ¿Qué son para ti las golpizas a las que los someten? Pero más importante que tu opinión o la mía es la de Amnistía Internacional, la de Human Rigths Watch, la de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. ¿Por qué no deja Cuba que una misión imparcial de la Cruz Roja recorra las prisiones y hable sin testigos con los prisioneros? Hay varios libros estremecedores que describen la vida cotidiana en el presidio político cubano de hombres y mujeres: los escribieron, entre otros, Huber Matos, Jorge Valls, Reinol González, Armando Valladares, Alejandro González Raga y Ana Lázara Rodríguez. Son testimonios terribles e irrefutables.
Silvio:
No te parece honesto que los disidentes y las Damas de Blanco reciban ayuda de otros gobiernos. Sin embargo, sabes que el artículo duodécimo de la Constitución cubana de 1976 dice lo siguiente: “[Cuba] reconoce la legitimidad de las guerras de liberación nacional, así como la resistencia armada a la agresión y a la conquista, y considera su derecho y su deber internacionalista ayudar al agredido y a los pueblos que luchan por su liberación”. Y no ignoras que el régimen cubano ha practicado intensamente ese internacionalismo revolucionario, contribuyendo con adiestramiento, recursos económicos, hombres, armas y explosivos a grupos y movimientos insurreccionales de diversos países del mundo.
Silvio:
Si crees en ese derecho que el gobierno cubano se arroga a practicar el internacionalismo revolucionario y ayudar a sus aliados y correligionarios, por un mínimo de decoro intelectual admitirás el derecho de los países libres a practicar el internacionalismo democrático y a ayudar a los suyos, aunque en el caso cubano apenas se trate de darles a los disidentes pequeñas computadoras, acceso a Internet, material de lectura, teléfonos celulares, algún dinero para sostener a las familias de los presos políticos y apoyo diplomático, porque hace varias décadas que nadie recurre en Cuba a la violencia política. Te recuerdo, además, lo importante que fue la ayuda de la Internacional Socialista y de las Fundaciones alemanas para el establecimiento de la democracia en España tras la muerte de Franco y en Chile durante el referéndum que le puso fin al gobierno de Pinochet. Esa solidaridad no sólo es muy común: es muy conveniente para la libertad de Cuba.
Silvio:
Lo decente es que las fuerzas democráticas del mundo libre ayuden a sobrevivir a las Damas de Blanco y a todos los demócratas de la oposición, al menos hasta que se vacíen las cárceles, puedan organizarse públicamente, participen en la vida pública, formen parte del parlamento y defiendan sus ideas sin el riesgo de ser exterminados. Lo natural es ayudar a las víctimas. Al fin y al cabo, el tejido ideológico de estos disidentes es el mismo que encuentras en el Parlamento Europeo y en la arena política de todos los países libres: democristianos, socialdemócratas, liberales y conservadores. Tenderles una mano solidaria a los disidentes perseguidos dentro de Cuba no sólo es legal, es lo moralmente justificable.
Silvio:
¿Por qué crees que el Parlamento Europeo condenó al gobierno cubano por 509 votos procedentes de todo el arco democrático contra 30 de los comunistas? Lo hizo por solidaridad con sus pares cubanos. Por supuesto que lo ético es que nos ayuden en esta etapa trágica de nuestra historia. A todas estas fuerzas internacionales, convocadas en nuestro auxilio por la oposición democrática cubana del interior y del exterior, les irrita la burla del gobierno de los Castro, capaz de firmar en la Cumbre iberoamericana de Viña del Mar en 1996 su adhesión a los comportamientos democráticos, para luego pisotear ese compromiso, de la misma manera que más tarde ignoró el acuerdo firmado con la ONU en el 2008 de respetar los derechos humanos. Ya se agotó la paciencia internacional con un régimen que no cumple nada de lo que promete.
Silvio:
Dices no estar de acuerdo con los actos de repudio, y te creo, pero no es cierto que ocurran porque “otros cubanos”, espontáneamente, se indignan contra personas como las Dama de Blanco y las agreden. Esos actos están orquestados por la policía política y el Partido Comunista, como puede comprobar cualquiera que entre en el blog de penúltimosdías.com y vea el facsímil de la planilla con las instrucciones para los matones de las turbas conocidas como “Brigadas de respuesta rápida”. Deben llevar “palos, cabillas y cables” para golpear a cualquiera que se manifieste. Son operaciones parapoliciacas y ni siquiera son novedosas: en todas las dictaduras comunistas y fascistas han existido variantes de este procedimiento de control social. No me detengo a refutar la equivalencia que haces con las manifestaciones anticastristas de los cubanos de Miami porque me parece una broma. Las diferencias son abismales.
Silvio:
Y llegamos al tema del bloqueo, tu plato fuerte. Me pides que me manifieste contra el bloqueo. Por supuesto que lo haré. Yo también quiero que se elimine, pero antes tenemos que dejar aclarados varios aspectos de este asunto. En primer término, como los cubanos sabemos muy bien, Estados Unidos es el principal vendedor de alimentos a Cuba, mientras las remesas de los exiliados constituyen una de las primeras fuentes de ingreso de la Isla. Asimismo, Estados Unidos es el único país que alivia las presiones migratorias que sufre el gobierno cubano otorgándole nada menos que 20,000 visas todos los años. En esas condiciones, hablar de un embargo, y mucho menos de un bloqueo, es una exageración. De los siete mil millones de personas que pueblan el planeta, Cuba puede comerciar, y comercia, con seis mil setecientos. De los dos centenares de estados organizados que existen en el mundo, Cuba puede comerciar, y comercia, con 199 que representan el 75% del PIB planetario.
Silvio:
Ninguna persona informada pone en duda que el desastre económico cubano se debe, fundamentalmente, a la inherente improductividad de los sistemas colectivistas de corte marxista-leninista, sumada, en este caso, a la caprichosa e incompetente gerencia revolucionaria. No es el bloqueo. Como se ha probado hasta la saciedad, el colectivismo autoritario es un modelo económico fallido. Basta con comparar a las dos Corea o las dos Alemania para comprobarlo.
Silvio:
En todo caso, hay dos maneras de enfrentarse al embargo. Una es puramente propagandística, encaminada a culpar a Estados Unidos del horror de la pobreza cubana, pero sin el deseo real de que sea eliminado. Es en ésa en la que se entretiene el gobierno de La Habana y en la que invierte un notable caudal de recursos y energía. El otro camino, el serio, el de quienes queremos que realmente se levante, es el que te describo a continuación.
Silvio:
Para levantar el embargo, el gobierno cubano no puede saltarse a la oposición democrática. Tiene que pactar. Es el eficiente lobby de los cubano-americanos y son las hábiles maniobras de los legisladores de este origen lo que mantiene vigente esas medidas en la administración norteamericana. Si la dictadura realmente desea que se levante el embargo, sólo tiene que hacer cuatro concesiones totalmente razonables que le ganarán el aplauso universal:
• Amnistiar a los presos políticos.
• Concederles a los cubanos el derecho de libre asociación.
• Permitirles que se expresen libremente.
• Acabar con el embargo interior y dejar que los cubanos libremente entren en Cuba o salgan de ella.
Silvio:
Me dirás que estás de acuerdo con esas medidas, pero que te parece abusivo que se le exija a Cuba lo que no se le exige a China. A lo que te respondo que las transacciones políticas no se dan en el marco abstracto de la filosofía, sino en el de las realidades, y es una necedad ignorar esta verdad. ¿El gobierno cubano quiere realmente que se levante el embargo o todo lo que pretende es jugar con la propaganda?
Silvio:
Como consecuencia de la larga dictadura de los Castro, el 20 por ciento de los cubanos han tenido que emigrar a Estados Unidos durante medio siglo y allí han adquirido poder y han aprendido a usarlo, como hacen los judíos con relación a Israel y los afroamericanos con respecto a África. El régimen cubano no ha podido ni podrá vencer ese obstáculo, a menos que decida hablar con su propio pueblo. No es cuestión de dar gritos, insultar a sus oponentes y montar campañas estridentes, sino de conversar con serenidad.
Silvio:
Lo sensato, para terminar con el embargo y para solucionar los problemas del país, es que gobierno y oposición se sienten de buena fe a hablar civilizadamente con un temario abierto. Estoy seguro de que en un plazo corto una relación de ese tipo rendirá sus frutos, se levantará el embargo y estaremos en el camino de la concordia. Me imagino que muchos reformistas dentro del régimen estarán de acuerdo conmigo y deseosos de que comience cuanto antes ese proceso.
Silvio:
Te propongo, con la mejor buena fe, que creemos los dos un comité para luchar conjunta y simultáneamente contra el embargo norteamericano, a favor de conceder la amnistía a los presos políticos, a favor de otorgar el derecho a la libertad de asociación y expresión, a favor de que los cubanos puedan entrar y salir libremente de Cuba. Ese comité pudiera ser el comienzo de la reconciliación, la paz y el progreso para nuestro país que los dos deseamos. Conquistemos juntos un futuro mejor para nuestros hijos.
Espero tu respuesta con mucho interés. Va un abrazo cívico y cordial,
Carlos Alberto Montaner




domingo, 11 de abril de 2010

ULTIMO MINUTO

En estos momentos, nuestro corresponsal en Banes informa vía telefónica, desde el lugar de los hechos, que Reyna Luisa Tamayo Danger y un grupo de opositores se está enfrentando a las turbas gubernamentales en el poblado de Banes, en la Provincia de Holguín. Con gritos de ¡Zapata Vive! Y ¡Asesinos! ¡Asesinos! … Reyna Luisa Tamayo va liderando la confrontación. En contacto con la capital con Bertha Soler nos informa que el periodista Carlos Serpa Maceira se encontraba detenido y que la iglesia Santa Rita se encuentra bajo un fuerte operativo policial.

Teléfono de Reyna Luisa Tamayo: 53 52 395 169
Teléfono de Bertha Soler: 53 52 906 820

DONDE ESTA MI PAPA?

Por faisel iglesias
A Julio Faisel
y Eduardo Faisel,
A modo de pedirle perdon a mis hijos sin plena paternidad.

Puerto Rico, como todas las islas del Caribe, donde la industria azucarera fue su motor económico y la esclavitud el modo de producción fundamental, durante un largo periodo ha sufrido un trauma en el desarrollo histórico de la célula fundamental de la sociedad; la familia.

El hombre no tenía más derecho que aparearse, de conformidad con los intereses del amo. No tenía derecho a sus propios hijos. Uno de los modos de defensa fue procurar desentenderse de ese vínculo que agudizaba el sufrimiento. La mujer, en su condición de madre, en virtud de la ley natural de la maternidad, paso a ocupar el lugar principal en la familia.

Abolida la esclavitud, la industria azucarera siguió imponiendo la explotación, donde el obrero pasaba todo el periodo de la zafra lejos de su familia, adonde venia por breve tiempo los fines de semana, con una botella de “pitorro” en el bolsillo, que le permitía evadir la situación de calamidad que encontraba en su familia, cuando regresaba con su salario miserable, incapaz de resolver las necesidades básicas, generándose en muchos casos, ante la impotencia, escenas de violencia.

A partir del siglo XX en Puerto Rico comienza a darse un fenómeno único, dada su relación singular con los Estados Unidos. El desarrollo de la industria farmacéutica lleva a las fábricas a miles de mujeres, que comienzan a capacitarse y a ganar más dinero y a jugar un papel protagónico ya no solo en cuanto a la crianza de los hijos, sino en el aporte económico a la familia.

Ello, unido al desarrollo de un movimiento “feminista” en los Estados Unidos, que se impone en la Isla, que procura la “igualdad” entre el hombre y la mujer, unido a un movimiento de “Gay y Lesbiana”, que procuran la familia “uniparental” en algunos casos y el “matrimonio” entre personas del mismo sexo, en otros, han agudizado la crisis de la institución de la “familia tradicional”, elevando a la categoría de “normal” – si entendemos por ello, lo que hace la mayoría – lo que en realidad son familias disfuncionales. Lo que nos ha llevado a la crítica realidad de que lo normal entre nosotros sea lo incorrecto, lo contrario al discurso de la naturaleza y las ciencias.

Sin embargo, los niños necesitan, por ley de la naturaleza, para lograr un desarrollo armónico de sus personalidades de papa y mama en igualdad de condiciones. La igualdad del hombre y la mujer es también, un derecho fundamental, de rango constitucional; un problema de dignidad humana. Sin embargo más del 95% de los niños en Puerto Rico solo cuentan, en el proceso de su formación con la figura materna.

Para peor situación, en aquellos casos en que padres están dispuesto a ocuparse de sus hijos, teniendo las aptitudes requeridas, los tribunales los ignoran, y en más del 95% solo son, convidados de piedra, sin más derecho que aportar una elevada pensión – que muchas veces les impide rehacer su vida – y ver a sus hijos cada quince días.

Cuando un niño ve a su padre solo cada quince días, comienza a verlo como una persona ajena a su vida que solo viene a arrancarlo de su seno familiar donde él vive junto a la madre, única persona que le complementa su vida. Ello le provoca una sensación de desamparo y comienza a rechazar a su propio padre. Este, a su vez, al percatarse de esta situación, termina por alejarse del menor, porque en definitiva se percata que la relación es enfermiza.

En otras ocasiones, afirma de sexóloga Nancy Álvarez, “La mayoría de las veces que los padres abandonan el matrimonio y se retiran de su rol de papá, se debe a los conflictos con la mamá” produciendo en los menores: “1.- Negación; 2.- Fuerte sentimiento de ser abandonado; 3.- Preocupación sobre el obtener información acerca de lo que está pasando; 4.- Enojo y hostilidad; 5.- Depresión; 6.- Inmadurez/Hipermadurez; 7.- Preocupación con la reconciliación de los padres; 8.- Se sienten acusados y culpables por lo que ha pasado.”


Esta realidad produce alienación. Alienar significa (según el diccionario de la RAE) trastornar mentalmente pero también, y esta es la definición que nos atañe, el acto de desposeer o privar de algo. También significa quitar, pasar o transmitir a otro el dominio de una cosa. En este sentido los principales responsables de la creación del síndrome de alienación en nuestros hijos y en el resto de los miembros de la familia son los jueces.

Los hijos que sufren este síndrome, pueden llegar a desarrollan un odio patológico e injustificado hacia el progenitor alienado que tiene consecuencias devastadoras en el desarrollo físico y psicológico. Otras veces, sin llegar a sentir odio, este síndrome provoca en el niño un deterioro de la imagen que tiene del padre alienado, resultando de mucho menos valor sentimental o social que la que cualquier niño tiene y necesita de sus progenitores: "el niño/a no se siente orgulloso de su padre/madre como los demás niños".

Esta es una forma de maltrato infantil institucional que producirá daños en su desarrollo psicológico a largo plazo, cuando en la edad adulta ejerza su papel de progenitor. No es casual que en Puerto Rico, donde más del 95% de los niños son criados por sus madres, después de adultos, se manifiestan como hombres que utilizan la violencia contra las mujeres.

Está demostrado científicamente que los seres humanos nacen con la capacidad de percibir cuando un padre está manipulando sus relaciones con el otro progenitor. Y no lo perdonaran nunca y lo expresan de distintas maneras y todas ellas de manera antisocial.

Según especialistas en la materia, algunos indicadores típicos que permitirían detectar síntomas de aplicación del Síndrome de Alienación Parental son los siguientes:
• Impedimento por parte de uno de los progenitores a que el otro progenitor ejerza el derecho de convivencia con sus hijos
• Desvalorizar al otro progenitor.
• Subestimar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
• En los niños se puede detectar cuando éstos no pueden dar razones o dan explicaciones absurdas e incoherentes para justificar el rechazo; y también si utilizan frases o palabras impropias de su edad o llegando incluso a recordar y mencionar situaciones que no han sucedido.
Los niños que sufren este maltrato quedan totalmente indefensos e incapacitados para ayudarse a sí mismos. Sólo pueden esperar que los adultos lleguen a resolver el problema para liberarse de esta pesadilla. Si el problema entre los adultos no se resuelve, el niño queda abandonado y crece con pensamientos disfuncionales.

No es únicamente cuestión de que el niño pueda no llegar jamás a establecer relaciones positivas con el padre/madre alejado, sino que sus propios procesos de razonamiento han sido interrumpidos, coaccionados y dirigidos hacia patrones patológicos. Los menores que sufren esto, relacionan sus frustraciones con los pensamientos o recuerdos asociados al progenitor alienado, y por tanto desarrollan conforme van creciendo, una tendencia a proyectar toda su negatividad psicológica sobre la imagen que tienen de tal progenitor, lo que termina por destruir tal imagen y a la larga la relación.

El menor no podrá comprender esta circunstancia, ni llegará a racionalizarla para superarlo o no actuar bajo su influjo, ni llegará a ver clara su trascendencia, aunque se le explicase y demostrase con hechos, datos, y con razonamientos objetivos y lógicos, incluso por terceras personas imparciales, hasta una edad adulta muy avanzada.

Se ha aceptado ampliamente que los patrones de maltrato o abuso físico no podrán ser desarraigados hasta que el sujeto no realice una elección consciente. Así encontramos que los patrones de abuso emocional y psicológico serán transmitidos también de una generación a otra.

Si los tribunales no intervienen el padre alienado no tiene ninguna oportunidad. El progenitor alienado compara su pesar al producido por la muerte de un hijo/a. La única esperanza es que algún día, alguien, se acerque a sus hijos y les explique lo patológico de lo sucedido y que los niños, voluntariamente, comiencen a reconstruir una relación con su padre/madre perdido. Este proceso, es destructivo para el niño y para el padre alienado, y produce sociedades enfermas, como la que vivimos.

Algunas investigaciones psicológicas revelan una caída en la autoestima del padre o de la madre que se limita a estar con su hijo durante las visitas. “Se ven desposeídos de una serie de atributos como padres, no se atreven a imponer reglas, a cambiar las del otro, a interactuar con sus hijos. Se acercan a ellos con miedo. Esto provoca un deterioro en la relación y un mayor distanciamiento.



LA CUSTODIA COMPARTIDA


La solución a esta dramática realidad es la custodia compartida. La custodia compartida permite garantizar el equilibrio emocional y psicológico de aquellos menores que atraviesan la experiencia de presenciar la separación de sus padres, pues es importante para el niño compartir el afecto y la presencia de ambos.

Los padres son dos siempre y el niño tiene derecho a gozar del cariño, del afecto y del tiempo del padre y de la madre. Esta medida recoge esta necesidad y reconoce este derecho”. Los adultos nos tenemos que adaptar a los derechos del niño. Toda injusticia es fuente de violencia. La custodia compartida nos proveerá una cultura de paz.

Es precisamente por el abuso de uno de los padres que ya hay países, como el Perú, que al establecer la institución de la “custodia compartida” han consagrado que se precisa que en el caso específico que haya un desacuerdo entre los padres, el juez priorizará el otorgamiento de la tenencia o custodia de los hijos, al que garantice el derecho del menor a mantener el contacto con el otro progenitor.

Las distintas experiencias en custodia compartida han demostrado que se reduce el fracaso escolar, así como las posibles carencias de afectividad. La presencia de las dos figuras, paterna y materna, en la educación facilita una distribución de las tareas de crianza, la participación en la toma de decisiones y la superación del cliché machista de "padre proveedor" y "madre cuidadora".

Los hijos deben tener padre y madre y eso no se les puede quitar ni con ley ni sin ella: los padres también tienen el derecho a educar, formar y a convivir con sus hijos. Esta es una injusticia que, paradójicamente, consagran los tribunales en Puerto Rico.

La custodia compartida mejora adaptación del niño a su entorno; mayor rendimiento escolar. Mayor satisfacción con la distribución de los tiempos de convivencia. Mayores niveles de autoestima y confianza en sí mismo. Mejor relación con cada uno de sus padres. Menos problemas psíquicos o síntomas de estrés psicosomático. Menos interferencias de nuevas parejas de los progenitores. Menos probabilidades de maltrato físico.

La custodia compartida favorece también a los padres en cuanto: más cooperación. Más satisfacción en la relación con los hijos. Menos recurso a la presión psicológica y a la culpabilizarían del otro progenitor.

En la actualidad, en Puerto Rico, en los juicios por la custodia de los hijos el hombre es un convidado de piedra. "Si hay custodia compartida es porque la mujer quiere, pero si ella no ofrece esa opción, el hombre no tiene posibilidades. Si no se llega a un acuerdo entre los padres, el 95% de los casos que llegan a juicio salen a favor de las mujeres, El discrimen por razón de sexo es inconstitucional y fuente de violencia, como toda injusticia.

En Puerto Rico los padres no se están implicando del mismo modo que las madres en la crianza de los hijos, algo que se achaca a factores históricos, culturales y a la política pública. Se trata de una sociedad que viene de la esclavitud donde los hombres no tenían más derecho que aparearse según la conveniencia del amo. La relación afectiva del hombre con su descendencia podía significar más dolor. Desde entonces el hombre puertorriqueño evade una relación en la que siempre ha estado en desventaja y donde solo ha logrado cargas económicas, desarraigo y dolor. Sobre el tema hay estudios desde el siglo pasado por el etnólogo Don Fernando Ortiz y más recientemente Antonio Benítez Rojo, ente otros.

La custodia monoparental (al estilo de Riquy Martin) es un crimen contra los niños con el que colabora todo aquel que no se opone a la misma. Renunciar al cuidado de nuestros hijos atenta contra el derecho de nuestros hijos a tener padre y madre en igualdad de condiciones.


PARA SER INDIGNO, MEJOR NO SER


Quien permite que le sea sustraído un derecho fundamental como la paternidad, renuncia a un derecho natural, reconocido en la Carta de las Naciones Unidas y se convierte en una persona que acepta la alienación y la indignidad. Y para ser indigno mejor no ser.

La persona que acepta que uno de los padres asume la custodia de sus hijos permite confusión terminológica y jurídica entre matrimonio y familia, confusión de graves consecuencias sociales que hace que se separe lo que hay que salvaguardar (familia) mientras se mantiene lo que hay que disolver (las relaciones dañinas, oportunistas, matrimonio sin afecto y sin respeto) y permite que se le criminalice pues de lo contrario no podría ser privado del derecho fundamental a convivir con sus hijos en igualdad de condiciones. De hecho se trata de una criminalización de la figura paterna que comporta graves consecuencias en el desarrollo psicológico de los hijos.

La persona que acepta la separación de sus hijos asume su discriminación por razón de sexo, situándose al margen de la justicia. Las sociedades modernas establecen en sus constituciones la igualdad y rechazan la discriminación. Quien rechaza la custodia compartida acepta que los derechos del padre custodio estén por encima del derecho de los hijos, pervirtiendo el espíritu y la esencia de la constitución. Quien rechaza la custodia compartida hace dejación de un derecho fundamental e inalienable: proporcionar alimento y protección directamente a su descendencia, siendo su situación contraria a la que corresponde a cualquier cultura tanto humana como animal.

La conculcación del derecho a cuidar a nuestros hijos en igualdad de condiciones tiene graves consecuencias en el mantenimiento de la relación afectiva y personal de los hijos con aquellos padres que aceptan no ser proveedores directos de protección y alimento y lesiona para siempre los rasgos de la personalidad de sus hijos

La persona que acepta la custodia monoparental sabe que sus hijos se situaran en niveles de desprotección de los que dan cuenta los estudios sobre violencia doméstica, lo que constituye una grave irresponsabilidad. Y además, asume para sí y para sus hijos un juicio injusto en el que no existe "delito" alguno y no obstante serán castigados con la privación de un derecho.

El que renuncia a la custodia de sus hijos los expone al síndrome de alineación parental que se define comúnmente como el establecimiento de barreras hacia la relación o, incluso, la incitación a odiar al progenitor no custodio por parte del progenitor que detenta la custodia mono parental.

Cuando se prueba la mala voluntad del progenitor custodio en la creación del síndrome de alienación parental, éste debe ser considerado un delito por la justicia y debe ser castigado con la suspensión del derecho a la patria potestad e incluso con el cambio de custodia a favor de padre no custodio, porque en derecho constituye un delito a tenor de la Ley 177 de 2003, conocida como la Ley sobre maltrato a menores

Para los psicólogos, la custodia compartida es lo ideal salvo que uno de los cónyuges maltrate al menor o que los padres no estén de acuerdo en este sistema.

lunes, 5 de abril de 2010

DE FUERA O DE DENTRO.
Foro Cubanacán Prerss
A través del tiempo el gobierno cubano, ha esgrimido palabras o frases, para traerlas a la palestra publica. Ejemplo de ello fueron, El Tiburón y la Sardina allá por la década del 60, o “de que Van Van” (y no fueron) en los 70 y escoria en los años 80, cuando se efectuaron los mítines de repudio (al estilo fascista) contra los que querían marchar al exilio.

Ahora esta de moda la palabra “mediática” para referirse, a lo que el gobierno llama campaña de prensa en contra de “Cuba”. Afirman en la prensa oficialista que esta “campaña mediática” se esta realizando desde el extranjero con el visto bueno de la superpotencia y llevada a cabo por Europa su aliado natural.

Agregan además que “ella pudiera ser parte de preparativos en curso para una contraofensiva, quizás militar”. Si se hace una disección de la opinión de la prensa oficialista cubana, podemos ver dos cosas fundamentales. Afirman que la campaña se ha generado en el extranjero, como si el gobierno cubano no tuviera nada que ver con sus motivos.

La realidad es que esta corriente de opinión mundial se ha formado producto en primer término del asesinato del preso político Orlando Zapata Tamayo, asesinado en una cárcel cubana. El propio gobierno alegó que estuvo más de 80 días en huelga de hambre y lo llevaron al hospital habanero “Hermanos Amejeiras” pocos días antes de su deceso cuando ya estaba muerto clínicamente.

En segundo lugar, por la protesta pacifica de Guillermo Fariñas de negarse a ingerir agua y alimentos, lo que lo ha llevado a una sala de terapia intensiva donde su estado se agrava a cada minuto que pasa. Incluso no reclama él al gobierno ninguna concesión política, sino humanitaria. Sólo pide licencia extrapenal para 26 presos enfermos.

El propio Fariñas y otros expresos políticos han sido beneficiados en el pasado por “licencias extrapenales”. O sea, no es nada nuevo para el gobierno, la aprobación de estas licencias. La petición del moribundo Fariñas, no es ni siquiera ilegal en las actuales “leyes cubanas” y si humanitaria pues, los médicos del estado han certificado el estado de salud de los 26 prisioneros.

Si vamos atrás en el tiempo, vemos que la dictadura de Fulgencio Batista, la cual combatían Fidel Castro y su hermano Raúl, les concedió a estos una amnistía, lo que les permitió salir de la cárcel antes de los dos años cumplidos de una condena de 15, que le impusieron por asaltar a la una fortaleza militar, hecho, donde hubo muertos por ambos bandos, e innegablemente violento.

Es por estas causas, que las personas con ideas democráticas y humanitarias apoyan a Fariñas y no porque se lo mande ningún poder mundial, pues las buenas causas no necesitan patrocinadores. Recuerden que Martí aseveraba que “un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”. Y el gobierno dice que fue el autor “Intelectual del Moncada”.

Y este principio justo de tratar de salvar la vida de 26 personas que languidecen enfermas en las mazmorras del gobierno cubano, es el que ha motivado mantenido y mantendrá esta cruzada mundial contra la oligarquía cubana aferrada a su intransigencia y prepotencia. El concepto de amnistía es mundial y donde único no se quiere aceptar en estos momentos es en Cuba.



Hay que tener en cuenta también, que en estos momentos, dada la situación precaria interna que enfrenta el régimen, desde el punto de vista social, económico y político, quizás no les permita poner en libertad a esos presos, por miedo a la reacción del pueblo cubano. Pues de ser así este podría empezar a reclamarle lo que le han negado durante 50 años.

Podría el pueblo pedir transporte, viviendas, comida, ropas y libertad y esto pudiera propiciar o ser el germen que conlleve a una caída estrepitosa del un régimen que ya dura mas de 50 años en el poder, sin haber cumplido con los ofrecimientos hechos de una vida mejor.

Así, presa de ese terror de que se abra la caja de Pandora, y los oprimidos reclamen lo que les pertenece, quizás la única salida que tenga Raúl Castro sea la de callar, no dar la cara y jugárselo todo a una carta dejando morir a Fariñas y si es necesario lanzar los tanques a la calle en un futuro cercano, pues en las condiciones actuales el miedo al pueblo priman en cualquier decisión.

Pero la muerte de Fariñas, no detendrá esta corriente mundial ni dentro de Cuba, pues ya hay otros como Bonne Carcaces que ha declarado ocupará el su lugar si él llega a morir, la luz que emitió Zapata Tamayo, y la que pueda emitir Fariñas amenazan por extenderse por todo el archipiélago y quizás sea el “faro” que ilumine el camino hacia la democracia plena en Cuba.
Santa Clara, 4 de abril del 2010

A: Raúl Castro Ruz General de ejercito y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba
Con copia a:
Fidel Castro Ruz Comandante en Jefe y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba.

General; quisiera mediante el siguiente documento aceptarle el reto, que me envió indirectamente su gobierno a través del artículo que publicó en el periódico Granma, el 8 de marzo del 2010, el periodista a sueldo Alberto Núñez Betancourt y las palabras dichas por Randy Alonso Falcón en la pasada Mesa Redonda del pasado 17 de mayo.

En primer lugar denuncio al aparato de propaganda ideológica de su partido por querer presentar al finado Orlando Zapata Tamayo, como un preso común. Personalmente conocí al asesinado cuando era militante de la Unión de Jóvenes Comunistas y obrero de la construcción en el hotel Parque Central. Allí Zapata Tamayo, recibió la tarea como adepto a su régimen, de refutar lo que se planteaba en las “Peñas Democráticas del Parque Central”.

Tras ver pruebas en los cuerpos de los expresos políticos, como bayonetazos, mordidas de perros y otras formas de tortura, además de leer literatura considerada subversiva, donde se demostraba las falacias que significó lo que es el Castrismo, como por ejemplo, quemas del 90% de los llamados por usted “Bandidos del Escambray”, quienes en realidad eran guerrilleros anti- comunistas, habían sido miembros del Movimiento 26 de Julio o del Ejército Rebelde antes del triunfo de la Revolución Cubana.

Ante la cruda verdad Zapata Tamayo comenzó a colaborar con la disidencia cubana, razón por la cual resultó separado de forma definitiva de la U:J:C y cesanteado de su trabajo como Albañil- plomero y le fue aplicado el Decreto Ley # 217, que no les permite residir a los orientales en la capital del país. Por tanto si esto ocurrió entre los años 1999 y 2000 son espurios todos los delitos comunes imputados al asesinado.

Con respeto a lo escrito por Alberto Núñez Betancourt sobre mi persona, el 8 de marzo, donde se le da a entender al pueblo de Cuba y a la opinión pública internacional, que en algún momento fui un delincuente común, le llamo con conocimiento de causa a usted y a su régimen embustero, que fui yo quien acusó a la Dra.: Ana Lourdes Goire Wilson, en aquel momento directora del Hospital Infantil “Pedro Borrás” y de toda confianza suya. Puesto que el progenitor de esta fue su subordinado en el II Frente Frank País. Por lo que el aparato de control político ideológico la defendió y me envió a mí a la prisión de “Valle Grande”, en La Habana, bajo investigación cuando ella por corrupta debió ser la condenada.

No solo como el Secretario General de Trabajadores de la Salud de la entidad antes mencionada, sino como ciudadano de mi país tenía todo el derecho a denunciar ante las autoridades policiales los desvíos de donaciones procedentes de la Unión Europea, que hacía esta militante del PCC y lo revendía en el mercado negro.

Ahora podrán decir lo que quieran, pero nunca fui condenado por ese delito de supuestas “lesiones” y si por el de “Convicción Moral de los Jueces”. Todos los trabajadores del Borras presentes en el juicio son testigos que sus familiares fueron los que me agredieron a mi.

En cuanto al otro delito mencionado por la pluma alquilada de su gobierno, que respónde al nombre de Alberto Núñez Betancourt, quiero hacer constar que el primer agredido fui yo, públicamente al desenmascarar al señor Juan Francisco Fernández Gómez, el agente “Félix”, para la Seguridad del Estado, porque le grité ante todo su vecindario, que el era el asesino del adolescente alfabetizador Manuel Ascunse Doménech y su alfabetizado, el campesino Pedro Lantigua, pues, el fue entrenado por asesores soviéticos, en la unidad especial del Ministerio del Interior nombrada “El Molino”, ubicada en el km 10 de la Carretera de Sagua, sitio donde se preparaban falsos guerrilleros anti-comunistas para introducirlos en las montañas del Escambray, donde cometieron atrocidades contra la población civil, para que los guerrilleros anti castristas perdieran el apoyo popular.

General le apunto que de este enfrentamiento yo resulté herido en mi antebrazo izquierdo, cicatriz que todavía ostento y nunca se me permitió hacer una acusación por Lesiones al agente a su servicio.
Es cierto que en legítima defensa le propiné un bastonazo, por el que el tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

De todas maneras existieron inexactitudes, cuando el periodista a su servicio escribió, que yo fui condenado a 5 años y 10 meses, puesto que el día 3 de marzo del 2003, se me realizaron dos vista orales, la primera ya referida y la segunda porque un mes antes a lo ocurrido por haber expuesto en una reunión del “Poder Popular, el “Proyecto Varela”, donde por cierto fui agredido por seguidores de su sistema político y donde no me defendí.

Le puntualizo que mi última condena fue de 6 años y 10 meses y es una manipulación no haber puesto mi última sentencia o haberla olvidado por un delito de opinión. En el artículo ordenado por usted, como militar que siempre ha sido, se obvia, se esconde, se escamotea a la opinión pública mi trayectoria en el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Se oculta sospechosamente, que fui, primero como Camilito, después como precadete y miembro de los batallones de Seguridad Personal de Protección a Sedes Diplomáticas, de Protección a la Casa Central de las FAR y pertenecí al Batallón de Custodia a la Embajada del Perú. Y que sobretodo fui también integrante de los Comandos de Demolición y Sabotaje de Tropas Especiales en Angola, subordinados a usted como Ministro de las FAR de aquella época. Parece que su “Ministerio de la Verdad” trabaja en estos días afanosamente tratando, de cambiar la historia, como decía George Orwell en su obra “1984”

Por lo tanto debido a mi incursión castrense en ese país africano, si considero que como adolescente ejercí como mercenario o un agente a sueldo de una potencia extranjera, la extinta Unión Soviética. Con toda la dignidad del mundo, lo desmiento, debido a que para ser mercenario hay que estar dispuesto a morir por una paga, un sueldo, una remuneración y yo estoy presto a fallecer por mis ideas democráticas. No obstante lo invito a que designe usted alguno de sus seguidores, que se declare en huelga de hambre y de sed para defender al sistema político que usted representa, ojala encuentre alguno.

Señor presidente “de Facto”, la soberbia y la prepotencia que han demostrado su hermano y usted con sus oponentes políticos es realmente proverbial, nadie que disienta de sus ideas, y sus cánones políticos es considerado una persona decente, le reitero las gracias por esa soberbia pues debido a ello me da la oportunidad como miembro del pueblo cubano de a pie y de la oposición pacifista cubana de ser asesinado en pleno Siglo XXI por un estado totalitario como el que usted encabeza algo que lanzará por tierra el supuesto humanitarismo del sistema por usted dirigido.

Presidente, en sus ataques en contra de la disidencia, tanto sus seguidores dentro como fuera de Cuba, acuden a sobredimensionar el “falso humanismo solidario” de la mal llamada “Revolución Cubana”, cuando envía médicos, paramédicos, maestros y entrenadores deportivos al extranjero.

Yo, denuncio esta ayuda como espuria, puesto que es un mecanismo para desviar la atención respecto a las crueldades, torturas y violaciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos que su régimen totalitario comete diariamente contra los ciudadanos cubanos.

Le agradezco por dar las órdenes para que yo muera como un auténtico patriota. Si algo me ha enseñado esta luchador la Democracia Representativa en mi país, es amar al prójimo, incluidos mis adversarios políticos, cuestión totalmente contraria del odio que me inculcaron cuando era un adolescente a su servicio.

Juro ante Dios, que a pesar del asesinato de Orlando Zapata Tamayo y mi inminente ejecución pública pues, se que no se pondrá, en libertad a los 26 presos políticos y de conciencia enfermos que existen en las cárceles cubanas, mi corazón no alberga ningún tipo de rencor hacia usted o su hermano o cualquiera de sus seguidores. Puesto que la necesidad patológica de poder en los seres humanos, como le ocurre a usted y a su consanguíneo son dignos de lástima.

Mi último pensamiento es para que en el futuro mi Patria, Cuba, tenga una solución pacífica sin derramamientos de sangre, donde usted y sus seguidores posean espacio político y nosotros sus adversarios también lo tengamos, esto es necesario por sobre todas las cosas y así lo hago pensando como patriota cubano que Dios se apiade de su alma y en tiempo venideros bendiga a Cuba para que sea prospera y democrática.


Licenciado en Psicología
Guillermo Fariñas Hernández
Expreso político en 3 ocasiones, bibliotecario y periodista independiente
Santa Clara, 3 de Abril del 2010

Declaración a las madres ucranianas.

Señoras madres de los niños afectados por la catástrofe de Chernóbil y el Fondo Internacional de Chernóbil.

Quien suscribe es un psicólogo, que en la década de los noventa del pasado siglo XX, atendió a sus hijos, cuando ejercía como psicoterapeuta en el Hospital Pediátrico “Pedro Borrás en la ciudad de la Habana.

Ahora me encuentro realizando una huelga de hambre y sed, porque fue asesinado un prisionero político y de conciencia. Nombrado Orlando Zapata Tamayo, el pasado 23 de febrero de este año y solicitando la liberación de 26 presos políticos con pero estado de salud.

Desgraciadamente ya no se puede revivir al asesinado y mucho menos echar atrás la crueldad y la falta de humanismo, que fueron las causas principales de este crimen de Estado.

Ustedes declararon en una reciente carta abierta:

“…que no hay un país más libre que Cuba,…y donde nunca y bajo ninguna circunstancia se han violado los derechos humanos”.

Les pregunto: ¿Realmente ustedes han vivido en el seno del pueblo cubano? donde a pesar que el gobierno no garantiza la alimentación de su ciudadanía, cualquier acción que se haga para alimentarse es delito.

¿Alguna vez han comprendido ustedes que ninguna conoce al pueblo cubano y menos las vicisitudes por las que atraviesan los cubanos de a pie y nunca los gobernantes que ustedes tanto halagan?

Los niños afectados por el accidente de Chernóbil, siempre han sido enclaustrados en enclaves paradisíacos, diseñados por las autoridades cubanas. Lo que ustedes vieron en el campamento de Tarará, no es bajo ningún concepto la verdadera Cuba, la auténtica Cuba no es una “Isla de Libertad”, como ustedes dicen en su documento, por el contrario; es una nación fragmentada por una dinastía familiar donde existen más de 250 prisioneros políticos para sólo once millones de habitantes y en la cual la población penal es la más alta per cápita del mundo.

Creo que el agradecimiento ante la enfermedad de sus hijos les ha llevado a ser superficiales en sus planteamientos públicos, pues quienes sufrimos la falta de derechos humanos en carne propia, somos los cubanos que no formamos parte del poder y merecemos respeto.

Respecto a este programa de ayuda y atención a los niños de Chernóbil se hizo en plena crisis económica y los recursos entregados a ustedes les fueron quitados a los cubanos más humildes y estos nunca han protestado, porque somos un pueblo esencialmente solidario.

Por eso estimo que a la ciudadanía cubana ustedes deberán estar agradecidas y no a quienes nos desgobiernan, quienes usan una falsa solidaridad y un espurio humanismo hacia otros pueblos, para que el mundo no se fije en las atrocidades que lleva más de media centuria cometiendo en el interior de Cuba y con los cubanos.

Si más, atentamente

Licenciado en Psicología
Guillermo Fariñas Hernández
Expreso político en tres ocasiones, bibliotecario y periodista independiente
Santa Clara, 2 de abril del 2010
Sr: José Miguel Insulza.
Secretario General de la OEA

Nosotros miembros del Consejo de Dirección del Foro Cubanacán Press, agencia de prensa independiente, denigrada y estigmatizada por el gobierno cubano, simples ciudadanos amantes de los derechos humanos, venimos a usted para informarle, como secretario general de la OEA, independientemente de que Cuba no quiso formar parte de la misma, lo referente al señor Guillermo Fariñas Hernández.

Nuestro colega de redacción el licenciado en Psicología, periodista independiente y expreso político cubano, se encuentra en estos momentos debatiéndose entre la vida y la muerte en una protesta pacífica en la que se niega a ingerir alimentos sólidos y líquidos, solicitando al gobierno cubano que no mueran en sus cárceles 26 prisioneros políticos en delicado estado de salud.

Su protesta fue originada por la muerte del preso político Orlando Zapata Tamayo. El mismo a pesar de haber estado cerca de 83 días en huelga de hambre fue atendido en un hospital habanero, sólo cuando ya su muerte clínica era un hecho cierto.

Fariñas, basa su protesta pacífica, en que no muera un preso más, pues hasta ahora el régimen ha hecho caso omiso a todas las llamadas humanitarias sobre estos 26 prisioneros con graves problemas de salud. No pide Fariñas ni siquiera la libertad de los mismos, sino licencias extrapenales para ellos.

El propio Fariñas y otros expresos políticos han sido beneficiados en el pasado por “licencias extrapenales”. O sea, no es nada nuevo para el gobierno, la concesión de ellas. El reclamo del moribundo Fariñas, no es ni siquiera ilegal en las actuales “leyes cubanas” y sí, una petición humanitaria, pues los propios médicos gubernamentales han certificado el delicado estado de salud de los 26 prisioneros antes citados.

Ni siquiera pide Fariñas una amnistía, como la que les concedió la dictadura de Fulgencio Batista, a Fidel Castro, su hermano Raúl y al resto de los asaltantes al Cuartel Moncada, en 1953. A ellos, se les permitió salir de la cárcel antes de los dos años cumplidos de una condena de 15, que les impusieron por asaltar a la una fortaleza militar, hecho innegablemente violento, donde hubo muertos por ambos bandos. Fariñas solicita solamente una licencia extrapenal para que puedan ser atendidos en hospitales civiles.

Como quiera que el gobierno cubano se jacta internacionalmente de ejercer la caridad y el humanitarismo enviando cientos de médicos cubanos a otros países, es por ello que le pedimos a usted, interceda en nombre de ese supuesto humanitarismo a favor de los 26 presos en estado crítico de salud y del moribundo Guillermo Fariñas Hernández, para que no mueran más cubanos víctimas de sus ideas.

Agradecemos a usted de antemano cualquier gesto que ayude a salvar la vida de cubanos sencillos y luchadores por los derechos humanos. El cumplimiento de los mismos no se pueden analizar de forma aislada, sino como un todo, no se pueden violar unos, con la presunta justificación de que se confieren otros.

Aprovechamos la ocasión para reiterarle nuestra más alta consideración:

Consejo de Dirección Foro Cubanacán Press.
www.fdcubanacan.blogspot.com

Prof. Informática, Licet Zamora Carrandi
Téc. Estadística, Clara Pérez Gómez
Lic. Matemática, Rafael Pérez González
Dr M. V. Carlos Valhurdi Obregón
Lic. Economía, Ramón Jiménez Arencibia
Téc. Perforación Minerales, Feliberto Pérez Del Sol
Dr. Ismely Iglesias Martínez

domingo, 4 de abril de 2010

ACADEMICOS E INTELECTUALES PUERTORRIQUENOS DENUNCIAN AL CASTRISMO

DESDE PUERTO RICO DENUNCIAMOS AL CASTRISMO

San Juan, 3 de abril de 2010.


Hace más de medio siglo triunfó la Revolución Cubana en medio de la Tercera Guerra Mundial, conocida como la Guerra Fría. La humanidad vivía la asfixiante atmósfera de la paz del miedo nuclear. Ello condiciono el alineamiento de la “Perla de las Antillas” al Campo Socialista, el cual tenía una concepción totalitaria del poder y consideraba al derecho un instrumento – y por tanto, sin valores propios – de la clase (mejor casta) dominante.

El Campo Socialista, fundado y liderado por la entonces Unión Soviética, tenía su base en la Rusia de la Revolución de Octubre. La Rusia feudal en pleno siglo XX, que comenzaba abrirse al modernismo, cuando ya Occidente se estaba despidiendo de él. Rusia no había recibido aún, de manera eficaz, las influencias del derecho romano, del renacimiento, del iluminismo, del movimiento enciclopédico, de la revolución industrial inglesa, y mucho menos de las revoluciones norteamericana y francesa, así como de la concepción de independencia de los poderes del estado, que éstas le legaron al mundo, a no ser la creación de la Duma, especie de parlamento sometido, legalizador por unanimidad viciada de la muchas veces ilegítima voluntad del Zar, antecedente histórico de las mal llamadas asambleas populares.

La edad moderna, cuya obertura fue el renacimiento, vivió desde la época de la palabra impresa hasta la era del lenguaje digital, desde el Siglo de las Luces hasta el Socialismo, desde el positivismo hasta el cientificismo, desde la revolución industrial hasta la revolución informática, bajo el signo del hombre que, en tanto cumbre de todo lo existente, era capaz de descubrir, definir, explicar y dominarlo todo y de convertirse en el único propietario de la verdad respecto al mundo.

El Bloque Socialista, última expresión del modernismo como era, donde se creía que el universo y el Ser representaban un sistema capaz de ser explorado por completo, era además, dirigido por una suma de reglas, directrices o sistemas que, se pensaba, el hombre iría dominando y orientando a su beneficio. Eran los tiempos del propósito de la sociedad ideal: el comunismo, en virtud de una doctrina (el marxismo-leninismo) que se consideraba la verdad científica, según la cual se debía organizar la vida.

En consecuencia ,la Constitución Socialista de la Republica de Cuba, en su artículo cinco, consagró la subordinación de todos los poderes del estado, la sociedad y los individuos particulares a las decisiones del Partido Comunista, lo que de hecho y derecho ha significado la eliminación de los más elementales derechos del ciudadano y la aniquilación del individuo.

"Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras - había advertido ya José Martí desde el siglo XIX-: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y rabia disimuladas de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados."

Hoy esa soberbia y rabia arremeten con saña contra mujeres como las Damas de Blanco que se levantan en defensa de la dignidad humana y le imponen encarcelamientos prolongados, injustos y crueles, hasta la muerte, a hombres humildes y valerosos como Don Orlando Zapata Tamayo y Don Guillermo Fariñas.
Porque el Pueblo cubano aspira a y merece vivir en libertad democrática y el régimen castrista lo impide;
Desde Puerto Rico, antilla hermana de la encarcelada Cuba, los firmantes de esta carta – hombres y mujeres de distintas perspectivas ideológicas - denunciamos al Gobierno de los hermanos Castro y exigimos la inmediata e incondicional excarcelación de todos los presos políticos, así como su respeto intelectual, jurídico, político y físico, convencidos de que se hace impostergable la liberación de cada hombre – “Patria es humanidad” - para que la Nación Cubana logre su plenitud y pueda al fin contribuir al equilibrio, aun vacilante, de Las Américas y del Mundo.

1. DR. HECTOR RIOS MAURY CATEDRATICO UNIVERSIDAD DE PR
2. LCDO FAISEL IGLESIAS ABOGADO Y ESCRITOR
3. LEONARDO SOREANO ESCRRITOR
4. RAFAEL LUIS SAN MIGUEL INGENIERO
5. ORESTES RAMOS SENADOR
6. MARIO RAMOS MENDEZ HISTORIADOR
7. MANUEL REYES GONZALEZ
8. PEDRO SUBIRATS CATEDRATICO UNIVERSIDAD DE PR
9. JOSE A RIVDERA GARCIA
10. MIRIAM SOLAINNE ACTRIZ
11. EDUARDO RODRIGUEZ BLOGUERO (www.cubanoticiasdisidentes)
12. RENE EDUARDO ARAUZ PEREZ
13.- ALBERTO LAUDO POETA Y ESCRITOR

jueves, 1 de abril de 2010

OTRO CUBANO EN HUELGA DE HAMBRE


El opositor cubano Franklin Pelegrino del Toro, director del Partido Republicano Cubano en Cacocum , provincia oriental de Holguín aseguró a la agencia española de noticias EFE que mantendrá sin "claudicar" la huelga de hambre que empezó hace más de un mes para pedir, como Fariñas, la libertad de los presos políticos enfermos.

La agencia EFE divulgó este jueves una entrevista que realizó en su casa a Pelegrino, de 38 años y "barbero por cuenta propia".

"Me voy a mantener, ya lo he dicho, no voy a claudicar hasta que haya una respuesta del régimen. Se que los hermanos de la oposición están preocupados, quieren que me desmonte. Ellos están sufriendo, pero respetan la decisión que he tomado", declaró.

A la entrada de su casa, Pelegrino tiene colgada una tela negra, en señal de luto por la muerte de Orlando Zapata, quien falleció el pasado 23 de febrero tras 83 días en huelga de hambre.

"Estoy pidiendo la libertad de nuestros 26 hermanos presos políticos de conciencia que están enfermos, como defensor de los derechos humanos, como cubano y patriota. Exijo al gobierno que los libere", declaró.

La esposa de Pelegrino, Berta Guerrero Segura, dijo a EFE que pidió al general Raúl Castro que atienda las demandas de su esposo, de Fariñas y de personalidades internacionales sobre la liberación de los disidentes presos que están enfermos.

"No queremos más muertos -dijo-. Ya murió uno y no queremos que mueran ni Coco Fariñas ni Franklin. No quiero que mis hijos se queden huérfanos. A él lo necesitamos vivo y no muerto", agregó.

Guerrero dijo a EFE que la policía política cubana ha hostigado a sus familiares, que han estado por momentos "presos" en su propia casa, porque les han prohibido salir del domicilio y del pueblo.

En el audio Franklin Pelegrino relata a Radio Martí su estado de salud y reitera su propósito de continuar hasta el final.

RESPUESTA DE CARLOS ALBERTO MONTANER A SILVIO RODRIGUEZ


Carlos Alberto Montaner


El cantautor Silvio Rodríguez me ha hecho una pregunta públicamente. Se la voy a responder. Es un magnífico y admirado compositor al que debe tomársele en cuenta. Dice Silvio: “Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?”. La pregunta forma parte de lo que parece ser un poema o la letra de una canción inédita. El texto se titula Preguntas de un trovador que sueña y está disponible en un website llamado kaosenlared.net, vertedero ideológico en el que es posible leer elogios a los narcoterroristas de las FARC o a los asesinos de ETA, pero donde, de vez en cuando, aparecen críticas lúcidas a la dictadura cubana.

Por supuesto, Silvio: yo firmaría esa denuncia. La CIA, como todos los servicios de inteligencia, ha hecho cosas deplorables que merecen ser censuradas. Y las ha hecho el ejército norteamericano cuando maltrató cruelmente a los prisioneros. Y las sigue haciendo el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y hasta la Corte Suprema, cuando priva a ciertos detenidos del amparo de la ley. Todo eso, incluida la pena de muerte, me parece abominable y contrario a un verdadero Estado de Derecho en el que se respeten las libertades individuales.

Ahora, Silvio, me toca preguntarte a ti: ¿firmarías una carta en la que se denunciaran los atropellos a los presos políticos cubanos y el acoso a las Damas de Blanco? Una carta en la que mostraríamos nuestro respeto por Orlando Zapata Tamayo, Guillermo Fariñas y todo aquel dispuesto a morir defendiendo su dignidad de ser humano. Una carta en la que solicitaríamos la condena a los policías responsables de la muerte de 41 infelices, la mayor parte niños y mujeres, que huían de Cuba en un barco en la madrugada del 13 de julio de 1994. Una carta en la que los cubanos les pediríamos perdón a los somalíes por la matanza de miles de personas llevada a cabo en 1977 y 78 por el ejército cubano en la Guerra de Ogadén, cuando Cuba se alió a la dictadura etíope. Una carta en la que se condenara la censura, el dogmatismo, el partido único, la persecución a las personas por tratar de defender sus ideas políticas, sus creencias religiosas, sus preferencias sexuales. Una carta en la que les dijéramos a los hermanos Castro que 51 años es un periodo demasiado prolongado para continuar imponiéndoles a los cubanos un sistema fallido y cruel en el que ya casi nadie cree, comenzando por ti, Silvio, y por tu talentoso hijo “Silvito”, músico, como tú, a quien apodan “el Libre” para diferenciarlos, porque Silvito ha decidido cantar y decir lo que piensa.

Voy a contestar por ti, Silvio: yo creo que la firmarías. Y creo que la firmaría el 90% de los cubanos, hartos ya de esa vieja dictadura de difuntos y flores. Y te diría más: es importante que todos los cubanos interesados en salvar el futuro (porque el pasado lo hemos hecho añicos irremediablemente), los de la oposición democrática y los reformistas del régimen, como es tu caso, se encuentren en un punto medio para buscar una salida a la trampa que nos van a legar los hermanos Castro cuando decidan morirse y nos dejen como herencia un manicomio empobrecido y sin ilusiones patrullado por una legión de policías corruptos.

Hace pocas fechas dijiste que a la palabra “revolución” hay que quitarle la “r” para comenzar a evolucionar. De acuerdo. ¿Cómo se hace ese prodigio? Se hace vaciando las cárceles de presos políticos, permitiendo la libre expresión de las ideas y la asociación espontánea y sin coacciones de las personas. No se trata de determinar ahora hacia dónde debe ir el país. Lo que se impone en este momento es abrir los cauces de participación para que los propios cubanos cambien todo lo que haya que cambiar y decidan democráticamente el rumbo que debe seguirse. Después, poco a poco, sin violencia, sin revanchas, pacíficamente, elección tras elección, las piezas irán cayendo en su lugar hasta que salgamos de la etapa actual y la sociedad, si así lo decide libremente, redefina el Estado y el perfil de la convivencia.

¿Hacemos esa carta juntos? Atrévete.